Los principales organismos meteorológicos del mundo coinciden en un pronóstico que mantiene en alerta a la Argentina: El Niño podría convertirse en uno de los episodios más intensos de las últimas décadas, con un incremento en la probabilidad de lluvias extraordinarias, tormentas severas e inundaciones durante la primavera y el verano 2026/2027.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que el sistema El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) ya se encuentra en fase cálida y que existe una probabilidad cercana al 100% de que el fenómeno continúe durante el trimestre julio-agosto-septiembre.
En la misma línea, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) proyecta que el evento seguirá fortaleciéndose hasta alcanzar su máxima intensidad hacia fines de este año.
¿Qué regiones podrían verse más afectadas?
Los modelos climáticos indican que las mayores probabilidades de lluvias superiores a lo normal se concentrarán sobre:
- Litoral.
- Santa Fe.
- Entre Ríos.
- Corrientes.
- Misiones.
- Córdoba.
- Región pampeana.
- Norte de la provincia de Buenos Aires.
Los especialistas aclaran que no es posible anticipar cuántos milímetros lloverán en una ciudad determinada, aunque sí existe una mayor probabilidad de tormentas intensas, precipitaciones abundantes en pocas horas y episodios de granizo.
También se monitorea la evolución de los ríos Paraná, Uruguay e Iguazú, donde podrían registrarse crecidas si el patrón húmedo se consolida durante los próximos meses.
¿Qué puede pasar en Santiago del Estero?
Aunque Santiago del Estero no figura entre las regiones donde hoy se proyectan los mayores excesos de lluvia, los especialistas recuerdan que El Niño modifica la circulación atmosférica a escala continental y puede favorecer períodos más húmedos que los habituales, especialmente durante la primavera.
Por ello, el SMN recomienda seguir los pronósticos de corto y mediano plazo, ya que la evolución de cada tormenta dependerá de las condiciones meteorológicas de cada momento.
Provincias y municipios activan medidas preventivas
Frente a este escenario, distintas jurisdicciones comenzaron a revisar sus protocolos de emergencia.
En Santa Fe, Protección Civil coordina acciones con municipios ubicados sobre la cuenca del Paraná. En tanto, Tigre reforzó su sistema de alerta temprana por la vulnerabilidad del Delta, mientras que Zárate y Olavarría trabajan en planes preventivos para reducir el impacto de eventuales inundaciones.
También se realizan tareas de monitoreo en localidades ribereñas de Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones.
Los datos que explican la preocupación
Los organismos internacionales respaldan sus proyecciones con indicadores que muestran un elevado consenso entre los modelos climáticos:
- 100% de probabilidad de continuidad de El Niño durante el trimestre julio-agosto-septiembre, según el SMN.
- 97% de probabilidades de que permanezca activo hasta comienzos de la primavera de 2027, de acuerdo con la NOAA.
- 81% de posibilidades de que alcance la categoría de "muy fuerte" entre octubre y diciembre de 2026.
- El índice Niño 3.4 ya se ubica en +1,2 °C y algunos modelos proyectan valores superiores a +2 °C, un umbral asociado con los eventos más intensos registrados.
Pese a estas proyecciones, los climatólogos insisten en que la intensidad de El Niño no determina por sí sola cuánta lluvia caerá en cada localidad, por lo que recomiendan seguir los pronósticos y alertas oficiales emitidos por el Servicio Meteorológico Nacional.






