La derrota de la selección de Egipto ante el combinado de la Selección Argentina en la Copa del Mundo 2026 continuó generando fuertes repercusiones políticas e institucionales. En las últimas horas, el legislador Waldo Wolff emitió un durísimo descargo a través de sus canales oficiales para repudiar la conducta del director técnico egipcio, Hossam Hassan, quien recreó ante las cámaras el gesto de los brazos cruzados a la altura de las muñecas, la señal protocolar promovida por la FIFA para activar las denuncias por actos de racismo dentro del campo de juego.
“NO ES UNA FOTO MÁS. Es la foto de la perversión. Significa discriminación“, inició el diputado nacional en su descargo, argumentando que la utilización de ese símbolo tras perder un partido en buena ley representa una victimización infundada. Wolff expandió sus críticas trazando un paralelo con la situación humanitaria en Medio Oriente, al señalar que en dicha cultura existen millones de personas que sufren una opresión real, enumerando a colectivos como los coptos, homosexuales, mujeres sin velo, judíos y cristianos, quienes —según denunció— enfrentarían la lapidación inmediata si intentaran manifestarse públicamente.
En la misma línea, el dirigente cargó en términos ideológicos contra el plano internacional al manifestar que la "izquierda woke" que defiende derechos en Occidente termina aplaudiendo a los verdugos en Oriente. Respecto al impacto deportivo de la eliminación, afirmó que usar el protocolo antirracismo de la FIFA simplemente por un resultado adverso en la cancha “revela la atrofia mental de todo un enorme sector de la sociedad internacional”, desestimando de plano el planteo de la delegación africana.
Respaldo presidencial y pedido de máxima sanción institucional
Hacia el cierre de su pronunciamiento, Wolff contrastó la actitud del entrenador con la postura madura adoptada por otras estrellas del fútbol egipcio. El parlamentario destacó especialmente el rol del delantero de elite Mohamed Salah, rescatando que existieron voces dentro de ese plantel que lejos de recurrir a la victimización, prefirieron reivindicar la esencia caballeresca del deporte y aceptar la caída frente al conjunto albiceleste.
Finalmente, el legislador exigió una intervención punitiva ejemplar por parte de las máximas autoridades del fútbol mundial. “La FIFA debería suspender a este payaso de por vida. Que viva el deporte y la libertad“, concluyó de manera tajante. La publicación cobró un inmediato volumen institucional a los pocos minutos de ser emitida, cuando el presidente de la Nación, Javier Milei, compartió el mensaje desde su cuenta oficial, ratificando el aval de la Casa Rosada al fuerte posicionamiento de Wolff.






