En un contexto financiero marcado por la búsqueda constante de resguardo frente al aumento del costo de vida, el plazo fijo UVA se consolidó como la opción más elegida y rentable por los ahorristas argentinos en lo que va del año 2026. Con una ganancia acumulada del 27,3% hasta mediados de octubre, la alternativa que ajusta por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) logró preservar el poder adquisitivo frente a una inflación acumulada estimada en 24,6%.
Comparativa con el plazo fijo tradicional y los mercados
Por su parte, el plazo fijo tradicional quedó relegado al segundo lugar del ranking de inversiones, con una rentabilidad acumulada cercana al 20% en el mismo período. Si bien durante la primera quincena de octubre el depósito tradicional registró un leve repunte del 0,9% —impulsado por tasas nominales anuales bancarias de hasta el 21%—, la opción fija no logró superar el ritmo inflacionario del acumulado anual. En contraste, activos como las acciones del índice Merval avanzaron un 1,5% en octubre, mientras que el dólar, el oro y el Bitcoin registraron variaciones negativas.
Aspectos clave a considerar antes de invertir
Especialistas del sector financiero remarcan que la principal diferencia al momento de optar por una u otra herramienta radica en los plazos de inmovilización del capital. Mientras que el plazo fijo tradicional permite colocaciones a partir de los 30 días, las opciones UVA exigen períodos mínimos de permanencia más extensos, un factor determinante para aquellos pequeños ahorristas que requieren liquidez inmediata ante imprevistos económicos.






