El inicio de Boca en el Torneo Clausura estuvo lejos de lo esperado. El conjunto dirigido por Rodolfo "Vasco" Arruabarrena cayó por 3-0 frente a Deportivo Riestra en el estadio Guillermo Laza y dejó una imagen preocupante de cara a los próximos compromisos.
Tras el encuentro, el entrenador brindó una conferencia de prensa en la que asumió toda la responsabilidad por el resultado.
"Es un palo duro, un baño de realidad. Acá el responsable de la derrota soy yo, habrá que agachar la cabeza y trabajar", expresó.
"El vestuario es un cementerio"
Arruabarrena también describió el estado de ánimo del plantel luego del duro revés.
"El vestuario es un cementerio, y eso está bien, que duela. Pero nosotros mañana tenemos que empezar a trabajar el partido con O'Higgins. No hay tiempo para lamentos", afirmó.
El entrenador explicó que, pese a los intentos del equipo, Boca nunca encontró los caminos para vulnerar a su rival.
"Me queda la sensación de que podíamos jugar 60 minutos más y que no íbamos a poder entrarles. Somos Boca y tenemos que generar más, no tuvimos esas ganas de ir a buscar el gol", sostuvo.
El foco ya está en la Copa Sudamericana
El DT reconoció que la cercanía del partido de vuelta del repechaje de la Copa Sudamericana influyó en la conformación del equipo.
"Son dos días y medio de recuperación. Tengo que pensar en lo físico", explicó al ser consultado por la rotación que realizó en el once inicial.
Sin embargo, dejó en claro que la derrota no modificará su planificación.
"Sé lo que tengo, en eso estoy tranquilo", remarcó.
La preocupación del entrenador
Más allá del resultado, Arruabarrena señaló cuál es el aspecto que más le inquieta de cara a lo que viene.
"Me preocupa que no sepamos levantarnos de esta derrota. Sería una estupidez de nuestra parte que nos haga más daño de lo que ya nos hizo", concluyó.
Ahora, Boca intentará dejar atrás el tropiezo en el torneo local y enfocarse en el compromiso frente a O'Higgins, donde buscará avanzar en la Copa Sudamericana.






