Al cumplirse el 32° aniversario del atentado terrorista perpetrado contra la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en Buenos Aires, la secretaria de la Sociedad Israelita de Santiago del Estero, Elena Dina Bumaguin, ratificó el reclamo inquebrantable de la comunidad por el esclarecimiento del hecho. En una entrevista exclusiva con el programa A Primera Hora por Radio LV11, la referente institucional remarcó el profundo dolor y la herida abierta que representa la impunidad de la causa en el tejido social del país: "No ha sido contra la AMIA, ha sido contra la Argentina. Que lo hayan hecho en la AMIA es entendible, pero no se han dado cuenta de que los judíos tenemos memoria y pediremos justicia por siempre", aseveró con firmeza.
Una agresión a toda la sociedad y el recuerdo de las víctimas
El ataque con un coche bomba —ocurrido el lunes 18 de julio de 1994— se cobró la vida de 85 personas y dejó cientos de heridos, afectando a ciudadanos de diversos credos. Al respecto, Bumaguin enfatizó el carácter universal de la tragedia: "Mientras nuestros muertos no descansen en paz, y digo 'nuestros' porque no solo han fallecido judíos, han fallecido muchos que no eran judíos, no dejaremos de pedir justicia". La dirigente recordó que muchas de las víctimas fatales eran transeúntes, vecinos o personas desempleadas que acudían ese lunes a la histórica bolsa de trabajo que funcionaba en la mutual de la calle Pasteur, subrayando que "hasta que la Argentina no se dé cuenta de que es un atentado a toda la comunidad, no vamos a tener paz".
Contexto histórico y críticas a la impunidad estructural
Durante la entrevista, la secretaria trazó una línea histórica entre los diferentes episodios de violencia que sacudieron al país, vinculándolos a una preocupante vulnerabilidad institucional. Enumeró el atentado a la Embajada de Israel en 1992, el fallecimiento de Carlos Menem Jr. en 1995 y la muerte del fiscal federal Alberto Nisman en 2015, quien investigaba la denuncia por el Memorándum con Irán: "No han sido solamente dos atentados. Van cuatro. Es un lugar que pareciera libre, que cualquiera va a venir a hacer lo que quiera", denunció, al tiempo que rechazó la hipótesis del suicidio del funcionario judicial afirmando que "una persona que tiene todo para hablar no se mata tan tontamente". Con amargura, concluyó lamentando el paso del tiempo y el fallecimiento de familiares de las víctimas sin obtener respuestas, aunque reafirmó que "mientras más nos alejemos, más huellas se van perdiendo; pero en nuestra mente y corazón vamos a seguir teniendo memoria".






