Una multitud de vecinos, activistas y referentes del proteccionismo animal se congregó este viernes por la noche en la Costanera capitalina para rendir un emotivo homenaje a Eduardo “Polaco” Groh Riemersma. La vigilia tuvo lugar desde las 20 horas en la intersección con la calle Alsina, en inmediaciones del sector donde ocurrió el trágico accidente de tránsito que le costó la vida al fundador del refugio El Montecito de los Canichones.
A la luz de cientos de velas encendidas, los asistentes compartieron testimonios de gratitud y recordaron la dedicación del activista en el rescate, sanación y adopción de perros en situación de calle y maltrato. Tanto ciudadanos que seguían su obra en redes sociales como colaboradores directos se hicieron presentes acompañados por animales rescatados a lo largo de los años.
Los aspectos salientes y testimonios del homenaje comunitario incluyen:
Punto de encuentro: La convocatoria se concentró en la piedra basal ubicada debajo del puente, donde la comunidad montó un altar improvisado con flores, fotos y velas.
Testimonios de colaboradores: Rescatistas como Maru Chávez recordaron operativos conjuntos donde llegaron a salvar a más de 45 cachorros, destacando su compromiso pedagógico con las escuelas para concientizar sobre el respeto animal.
Reconocimiento social: Asistentes calificaron la labor del "Polaco" como "impagable" y "genuina", resaltando que su pasión logró trascender las fronteras provinciales.
Incertidumbre por el refugio: Durante la jornada, los presentes manifestaron su preocupación por el futuro de los animales que albergaba el activista y remarcaron la necesidad de continuar con su legado.

La muestra de afecto sirvió como espacio de contención colectiva antes del sepelio programado en la ciudad de Bandera, reafirmando el compromiso ambiental de la comunidad local.






