Las botellas de plástico vacías consumidas en el hogar pueden reutilizarse de manera práctica mediante la elaboración de manzanas decorativas, una alternativa económica de reciclaje que permite confeccionar centros de mesa u ornamentos para repisas en el sector de la cocina.
Procedimiento para armar la estructura principal
Para llevar a cabo la manualidad se requieren dos botellas de plástico PET del mismo tamaño, pintura acrílica, tijeras, pinceles y un adhesivo fuerte o silicona. El proceso inicia cortando la base de ambas botellas a una altura aproximada de cinco a siete centímetros, aprovechando la ondulación natural de los envases que asemeja la forma inferior de la fruta.
Posteriormente, se encastran o unen ambos extremos inferiores aplicando pegamento en los bordes para fijar la estructura cilíndrica redondeada.
Pinceladas de color y detalles finales para el adorno
Una vez sellada la figura, se aplica una capa de pintura acrílica en el interior o exterior del plástico, utilizando colores característicos como rojo, verde manzana o amarillo. Se aconseja dar dos manos de pintura para lograr una cobertura uniforme y un acabado más vistoso.
Para finalizar la pieza, se inserta un pequeño trozo de rama seca o cartón enrollado en la parte superior a modo de cabo, acompañado por una hoja recortada en plástico o goma eva verde. De este modo, la estructura queda lista para ambientar distintos rincones del hogar.






