Un nuevo capítulo judicial sacude el entorno de Wanda Nara y Mauro Icardi tras la filtración del expediente radicado por la letrada Ana Rosenfeld ante el Juzgado de Familia a cargo del juez Adrián Hagopián. En el documento, la empresaria solicitó de carácter urgente la "suspensión cautelar del ejercicio de la responsabilidad parental" del futbolista respecto a sus dos hijas.
La medida busca otorgar el cuidado personal exclusivo a favor de la madre, argumentando la existencia de un estado de afectación emocional y temor en las menores.
Las exigencias judiciales presentadas por la defensa
El escrito judicial detalla una serie de requerimientos dirigidos a limitar el contacto del deportista con las niñas:
Restricción de comunicaciones: se solicitó la suspensión total de llamadas telefónicas, mensajes de WhatsApp, videollamadas y encuentros presenciales entre Icardi y las menores.
Peritajes de salud mental: la presentación exige que el futbolista sea sometido de manera prioritaria a exámenes psicológicos y psiquiátricos para evaluar su conducta.
Origen del conflicto: según expone la presentación, la disputa se agravó tras la negativa del jugador a firmar los pasaportes italianos de las niñas luego de un robo acontecido en su residencia de Milán.
Tras la radicación del escrito, la causa queda a la espera de los descargos por parte de la defensa técnica de Mauro Icardi y de las determinaciones que adopte el Ministerio Público Tutelar.






