El Palacio de Hacienda se convirtió en el epicentro de las negociaciones de alta política de la Casa Rosada. En medio del tratamiento de reformas clave en el Congreso y con la meta de robustecer el armado político de cara a los próximos desafíos electorales, el Gobierno nacional aceleró los canales de diálogo e intercambio de recursos con los ejecutivos del interior del país.
El ministro Luis Caputo comandó las mesas de trabajo técnicas. En primera instancia, el titular de la cartera económica recibió al gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, en una audiencia que contó con la participación del dirigente nacional Diego Santilli. Durante la cumbre, las autoridades lograron destrabar y coordinar la aplicación de líneas de financiamiento internacional provenientes del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Destino de los fondos internacionales acordados con Neuquén:
Infraestructura urbana: Desarrollo de obras de asfalto, cordón cuneta y conectividad vial en puntos estratégicos.
Integración social: Programas de regularización dominial y servicios básicos para barrios populares.
Economía real: Financiamiento de proyectos orientados al turismo sustentable, la generación de empleo genuino y la creación de infraestructura resiliente ante emergencias climáticas.
Posteriormente, Caputo mantuvo un encuentro constructivo con el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, uno de los mandatarios provinciales de la oposición dialoguista que ha consolidado acuerdos programáticos con la administración de La Libertad Avanza. El eje central de la charla estuvo enfocado en los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Los funcionarios analizaron en detalle el grado de avance del proyecto del Parque Solar El Quemado, una de las apuestas de generación de energía renovable más ambiciosas de la Argentina. Desde el Ministerio de Economía señalaron que este emprendimiento capturará una porción muy significativa de la capacidad solar instalada en el país, transformando la matriz energética regional y traccionando la creación de cientos de puestos de trabajo directos e indirectos.
En el seno del oficialismo conducido por el presidente Javier Milei consideran que estos convenios bilaterales de co-inversión resultan fundamentales. No solo funcionan como un imán para atraer capitales de largo plazo y reactivar la actividad económica en las provincias, sino que además operan como un engranaje clave para tejer las alianzas políticas necesarias que le permitan al Ejecutivo nacional transitar con éxito la intensa agenda legislativa que se avecina.






