El mapa político subnacional comenzó a reconfigurarse de manera anticipada de cara a las elecciones del año próximo. Ante la necesidad de resguardar los armados territoriales y mitigar el avance territorial de La Libertad Avanza, buena parte de los gobernadores provinciales definió desdoblar los comicios locales de los nacionales en 2027. La estrategia apunta a un doble propósito político: desenganchar la discusión por los cargos ejecutivos provinciales de la boleta presidencial de octubre y usufructuar las debilidades relativas que los libertarios todavía evidencian en las estructuras partidarias del interior.
En este escenario, el mes de mayo surge como la fecha predilecta por los mandatarios para convocar a las urnas. Mientras la Casa Rosada gestiona contrarreloj la sanción de su reforma electoral en el Congreso y define si mantendrá o suprimirá las elecciones PASO, los distritos buscan certidumbre. El peronista tucumano Osvaldo Jaldo ya ratificó que llamará a elecciones para el tercer domingo de mayo, buscando su reelección en una contienda donde el oficialismo nacional prevé postular al actual vicejefe de Gabinete, Lisandro Catalán. Un esquema idéntico proyecta el jujeño Carlos Sadir, quien respaldado por la estructura de la Unión Cívica Radical confía en revalidar su mandato de forma anticipada.
El escenario del Litoral, la pulseada central en la zona centro y las dudas patagónicas
En el orden de relevancia de las disputas territoriales, la región centro y el litoral concentrarán los focos de mayor paridad. En Misiones, la conducción provincial evalúa la ventana temporal entre mayo y junio para los comicios, condicionado por la evolución de la interna entre el gobernador Hugo Passalacqua y Carlos Rovira, un quiebre que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, intentará capitalizar apuntalando la candidatura de Diego Hartfield. En tanto, en San Luis, Claudio Poggi explora la misma vía temporal amparado en un pacto velado de no agresión con el gobierno nacional, habida cuenta de la fractura del peronismo puntano tras la salida de Alberto Rodríguez Saá.
"Hay que tener el panorama claro en octubre de este año, para votar en octubre del año próximo", evaluó un estratega provincial respecto a la conveniencia de unificar o desdoblar los comicios.
Por su parte, Córdoba y Santa Fe preparan sus maquinarias para batallas de envergadura. El cordobés Martín Llaryora desenganchará los comicios para mayo o junio en pos de extender la hegemonía del PJ mediterráneo, apostando a que la oposición que lideran Luis Juez, Rodrigo de Loredo y el libertario Gabriel Bornoroni no logre estructurar una oferta unificada. En la vereda vecina, Maximiliano Pullaro quedó habilitado para buscar un segundo mandato gracias a la reciente reforma de la Constitución santafesina, previéndose allí un cronograma con primarias en abril y generales en junio, bajo el sistema de Boleta Única de Papel. El panorama se vuelve más heterogéneo en la Patagonia, donde el rionegrino Alberto Weretilneck evalúa anticipar a abril, mientras que Catamarca, La Rioja y Entre Ríos optarían por el camino inverso de votar en simultáneo con la Nación.






