La 16ª Feria Provincial del Libro de Santiago del Estero comenzó a vivirse también a través de Radio LV11. Desde el espacio del Multimedio, Fabián Abraham fue el primer protagonista en conversar con ADN de Radio, en una entrevista atravesada por los recuerdos de la Guerra de Malvinas y por lo que significó reconstruir su vida después de 1982.
Llegado desde Hurlingham, provincia de Buenos Aires, Abraham contó que lleva varios años participando de la propuesta santiagueña junto a grupos dedicados a mantener vigente la memoria sobre Malvinas.
Esta vez llegó además con su libro “Malvinas, saliendo de una trinchera. El camino después de la guerra”, una obra en primera persona que, según explicó, no pretende reconstruir las acciones militares sino contar qué ocurrió con aquel joven que fue a las islas y cómo continuó su vida cuando regresó al continente.
Tenía 19 años cuando llegó a Malvinas
Abraham recordó que ingresó al servicio militar con 18 años y que tenía 19 cuando, un 2 de abril, aterrizó en las Islas Malvinas junto a la Aviación Naval.
Antes de aquel episodio tenía otros proyectos. Había terminado sus estudios como maestro mayor de obras y pensaba continuar formándose.
Décadas después decidió transformar parte de aquella experiencia en un libro.
“Habla en primera persona el sentimiento de una persona, lo que una persona vivió. No hablo de la guerra. No tiene un solo tiro”, explicó en diálogo con LV11.
Su publicación forma parte del trabajo del Grupo Argentinidad, al que describió como un espacio editorial que reúne cientos de títulos vinculados a testimonios y experiencias de veteranos de guerra.
Volvió a su posición en Malvinas y encontró un crucifijo
Uno de los momentos más profundos de la entrevista llegó cuando Abraham recordó su regreso a las islas en 2012, treinta años después de la guerra.
Mientras caminaba por el lugar donde había estado desplegado, cayó dentro de uno de los pozos provocados por los bombardeos. Al observar el terreno comprendió que había llegado nuevamente a la posición que había ocupado durante el conflicto.
Comenzó entonces a remover la turba.
Primero encontró un fragmento de la manta con la que se cubría. A pocos metros apareció algo todavía más significativo: un crucifijo.
Ese objeto regresó con él al continente y, según relató, actualmente se encuentra en la universidad donde participa de un espacio académico dedicado a Malvinas y también desarrolla un programa radial.

“Sanás un poquito hacia afuera”
Cuando le preguntaron si escribir había sido una manera de sanar, Abraham explicó que las secuelas de una experiencia semejante nunca desaparecen por completo.
“Sanás, no vas a sanar nunca, porque la herida que tenés la tenés vos adentro. Sanás un poquito hacia afuera”, reflexionó.
Para él, una de las maneras de transitar esas heridas es hablar, contar y mantener viva la memoria.
Por eso explicó cuál considera que es uno de los gestos más importantes que alguien puede tener con un veterano.
“El mejor regalo que le pueden hacer a un veterano de guerra es decirle gracias y darle un abrazo”, sostuvo.
Y contó que cuando visita instituciones educativas muchas veces le preguntan cuánto cobra por brindar una charla.
Su respuesta es sencilla: “Yo cobro con abrazos”.
“Seguimos combatiendo contra el olvido”
Abraham hizo además una distinción sobre la manera en que prefiere ser nombrado.
Explicó que utiliza “veterano de guerra” y no “excombatiente”, porque considera que su tarea no terminó cuando regresó de las islas.
“Seguimos combatiendo contra el olvido, la desidia y la desmalvinización”, expresó.
En ese sentido, destacó el valor que tiene para él transmitir su experiencia a las nuevas generaciones.
“Nadie puede querer un país que no conoce”, señaló durante la entrevista.
El difícil regreso después de la guerra
El veterano también habló de una etapa mucho más dolorosa: los años posteriores a Malvinas.
Recordó las dificultades que atravesó para reincorporarse a una vida cotidiana y aseguró que durante mucho tiempo prácticamente no pudo hablar de lo vivido.
Uno de sus recuerdos más fuertes está relacionado con el nacimiento de su hijo, en 1991.
“Yo lo escuchaba llorar a él y me tenía que ir porque escuchaba llorar a mis compañeros”, contó.
Para explicar cómo convive con aquella experiencia más de cuatro décadas después, utilizó una imagen contundente.
“La mochila de Malvinas para un veterano de guerra está cosida y está pegada y no te la vas a sacar nunca”, afirmó.
Abraham sostuvo además que la posibilidad de ser escuchados y recibir acompañamiento permitió que muchos veteranos pudieran comenzar a transitar de otra manera las consecuencias emocionales de la guerra.
La presentación en la Feria del Libro
Durante su paso por ADN de Radio, Abraham confirmó que permanecerá durante el fin de semana participando de las actividades de la Feria del Libro.
Además, anticipó la presentación de “Malvinas, saliendo de una trinchera. El camino después de la guerra”, prevista para este miércoles por la noche, alrededor de las 20.30, de acuerdo con lo expresado por el propio autor durante la entrevista.
También destacó su vínculo con grupos santiagueños que trabajan de manera voluntaria para mantener presente la causa Malvinas y desarrollan diferentes acciones solidarias.
Antes de despedirse de LV11, resumió el propósito que lo sigue movilizando tantos años después de aquella experiencia: continuar contando su historia para mantener viva la memoria de Malvinas.
“Transmitir sana, sana hablar”, expresó.






