En un fallo que sienta un precedente clave para los derechos del consumidor, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil de Buenos Aires condenó a Massalin Particulares S.R.L. a indemnizar con más de $40 millones a la familia de un hombre que sufrió graves daños de salud tras décadas de consumo de cigarrillos.
El caso: una vida marcada por la adicción
Daniel comenzó a fumar en 1962, a los 14 años, y mantuvo un consumo de más de 20 cigarrillos diarios durante medio siglo. En noviembre de 2012, mientras se desempeñaba como taxista, sufrió un infarto agudo de miocardio que requirió una angioplastia y la colocación de tres stents. Este episodio le impidió retomar su actividad laboral y lo obligó a realizar tratamientos médicos permanentes hasta su fallecimiento en 2015.
Claves del fallo judicial
La Cámara Civil, al revocar una decisión de primera instancia que consideraba la causa prescripta, estableció que el plazo para demandar corre desde el momento en que se conoce la magnitud concreta del daño. Los magistrados basaron su sentencia en la Ley de Defensa del Consumidor, destacando puntos fundamentales:
Deber de información: La Justicia determinó que la empresa incumplió su obligación de informar sobre el poder adictivo de la nicotina.
Conciencia del daño: El fallo subrayó que conocer que “fumar hace mal” no equivale a comprender la naturaleza irreversible de la adicción y el daño crónico.
Factor determinante: Una pericia médica clave confirmó que el tabaquismo fue el principal factor de riesgo en el cuadro cardiovascular y pulmonar (EPOC) del demandante.
La postura de la tabacalera
Durante el proceso, la compañía argumentó que la venta de cigarrillos es una actividad legal, que los riesgos son de conocimiento público y que el consumo es una "decisión personal". No obstante, el tribunal rechazó estos planteos, argumentando que la dependencia química a la nicotina limita la autonomía de decisión del consumidor y que la información brindada históricamente fue insuficiente.
El monto de la indemnización
La cifra de $40.291.000, más intereses acumulados, se desglosa en varios conceptos legales:
Incapacidad sobreviniente.
Tratamiento psicoterapéutico.
Gastos médicos y farmacéuticos.
Daño moral.
Daño punitivo.
Este fallo refuerza la responsabilidad de las empresas tabacaleras por la falta de transparencia en décadas pasadas, marcando un hito en la protección de los consumidores frente a productos con alto potencial adictivo.






