El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, planteó en una entrevista con el periódico Financial Times que las condiciones macroeconómicas actuales impulsadas por el gobierno del presidente Javier Milei podrían generar un proceso de migración interna. Según las proyecciones citadas por el funcionario, cerca de cuatro millones de personas podrían trasladarse desde el Gran Buenos Aires hacia provincias de la Patagonia y el Noroeste Argentino en las próximas tres décadas.
Las bases del modelo de transición demográfica territorial
Las estimaciones utilizadas por el ministro surgen de un estudio elaborado en la Universidad de San Andrés (UdeSA). El trabajo académico sostiene que la apertura económica y el desarrollo de inversiones en sectores exportadores como la minería, el petróleo y el gas reducirían el peso poblacional del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) en un 23,9%, redistribuyendo los habitantes hacia distritos con recursos naturales. El modelo indica potenciales incrementos demográficos en provincias como Catamarca, con una proyección del 237%, y Neuquén, con el 180%.
Desde el Poder Ejecutivo Nacional aclararon que estas proyecciones son utilizadas con fines ilustrativos en intervenciones públicas, sin que formen parte de la planificación de políticas de Estado específicas, al considerar que la movilidad poblacional responderá a la dinámica del mercado laboral.
El impacto del fenómeno migratorio en la provincia de Neuquén
En el ámbito subnacional, el gobierno de la provincia de Neuquén registró el arribo de entre 30.000 y 35.000 personas al año, atraídas por la actividad hidrocarburífera en Vaca Muerta. El ministro de Planificación provincial, Ruben Etcheverry, confirmó la elaboración de escenarios preventivos ante el incremento poblacional en municipios como Añelo.
Las estimaciones de la administración neuquina indican que, ante una corriente migratoria proveniente del conurbano bonaerense, la población provincial podría alcanzar el millón de habitantes en 2030 y los dos millones hacia 2050. Para afrontar la demanda de infraestructura y servicios públicos, la provincia evalúa la creación de un fondo territorial y un observatorio de dinámica poblacional.






