La mística de las calles del Principado le dio la espalda a las aspiraciones del automovilismo nacional. El piloto argentino de la escudería Alpine, Franco Colapinto, completó una jornada sumamente adversa en el exigente trazado del Gran Premio de Mónaco y evidenció toda su frustración tras finalizar la competencia en el 15° puesto de la clasificación general. Al bajarse del monoplaza, el oriundo de Pilar realizó un crudo balance sobre las variables logísticas y los incidentes en pista que arruinaron sus planes en el tradicional circuito callejero.
“Fue una carrera muy larga y frustrante porque no salió nada. Largué bien, tuve algún que otro sobrepaso pero es imposible pasar en este circuito”, manifestó Colapinto con visible desazón ante los micrófonos oficiales de la transmisión.
Errores estratégicos, sanción y un relanzamiento caótico
El desarrollo de la competencia expuso fallas en la planificación del equipo francés, lo que condicionó el ritmo del piloto de 23 años. Las complicaciones para el bonaerense se iniciaron formalmente debido a una penalización impuesta por los comisarios deportivos tras exceder el límite de velocidad permitido en el pit lane. La prematura detención en los boxes significó una pérdida neta de dos ubicaciones en la pista, un hándicap irrecuperable en un trazado caracterizado por la escasez de sectores de adelantamiento.
La situación se tornó aún más caótica en los giros finales, luego de que una bandera roja interrumpiera transitoriamente la prueba. La reanudación del Gran Premio sumó un nuevo dolor de cabeza para el pilarense debido al comportamiento de otros competidores en la pista.
“Paramos temprano en boxes y perdimos dos puestos. Después no paró nadie y aprovecharon la bandera roja para hacerlo y en el relanzamiento me chocó Fernando Alonso e hizo que lo choque a Hülkenberg, un desastre”, pormenorizó el argentino respecto al múltiple incidente.
La revancha inmediata en el circuito de Barcelona
Sin margen para los lamentos, el piloto de Alpine remarcó la necesidad de efectuar una profunda revisión interna junto a los ingenieros de la escudería con el objetivo de capitalizar las lecciones de Mónaco y enfocarse en la próxima fecha del campeonato mundial de la Fórmula 1.
“Fue un fin de semana complicado y no aprovechamos algunas oportunidades que tuvimos dentro de la carrera y eso da un poco de bronca. Hay que volver a ver todo y volver mejores a Barcelona”, concluyó el corredor con la mente puesta en la continuidad del calendario europeo.
La máxima categoría del automovilismo internacional no dará respiro y la acción oficial en el Circuit de Barcelona-Cataluña se pondrá en marcha en menos de una semana. Las pruebas libres en el trazado catalán iniciarán el viernes 12 de junio, dando paso a la sesión clasificatoria del sábado 13 y a la gran carrera final programada para el domingo 14 de junio. Esta competencia marcará la edición número 36 de forma consecutiva para dicho circuito desde su estreno en 1991, abriendo una nueva etapa institucional donde pasará a albergar el Gran Premio en años alternos durante las temporadas 2028, 2030 y 2032.






