La industria manufacturera argentina registró en julio de 2026 una contracción mensual del 5% y una caída interanual del 4,9%, profundizando un ciclo recesivo que impacta de manera directa en la supervivencia empresarial. Un informe elaborado por la consultora Industria y Desarrollo (I+D), dirigida por el economista Diego Coatz, advierte que la actividad acumula una baja del 2,6% en los primeros siete meses del año, operando un 18,7% por debajo del pico registrado en noviembre de 2017.
El relevamiento sectorial expone que 15 de las 16 divisiones industriales retrocedieron durante el último mes. El balance acumulado anual refleja una matriz productiva marcadamente fragmentada:
| Sector Industrial | Variación Acumulada (7 meses - 2026) |
| Refinación de petróleo | +9,8% |
| Productos químicos | +6,5% |
| Madera, papel y edición | +4,4% |
| Tabaco | +3,5% |
| Automotores | -10,7% |
| Indumentaria, cuero y calzado | -14,4% |
| Maquinaria y equipo | -20,5% |
| Textiles | -22,6% |
Este escenario recesivo desencadenó la desaparición de 420 establecimientos en mayo, la cifra más alta desde 2019, proyectando el cierre de 3.300 industrias y la pérdida de 100.000 empleos directos e indirectos para el cierre de 2026. La consultora atribuye esta crisis al denominado "efecto sándwich": las fábricas enfrentan una demanda debilitada combinada con tarifas al alza y un encarecimiento del financiamiento. Mientras los precios industriales subieron un 148% desde enero de 2024, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) trepó un 242% y los servicios un 415%, licuando los márgenes de rentabilidad de las pymes y multiplicando por cinco la mora crediticia en el sector.






