El debate parlamentario en el Congreso de la Nación volvió a transformarse en el escenario de un enérgico reclamo por el sesgo centralista de las políticas de ajuste. En el marco de una sesión de la comisión de Obras Públicas de la Cámara Baja, el diputado nacional por Santiago del Estero, Marcelo Barbur, expuso severas críticas hacia la administración del Gobierno nacional como consecuencia directa de la paralización sistemática de los proyectos de infraestructura vial que se ejecutaban en diversas jurisdicciones del interior del país.
El legislador perteneciente al bloque de Unión por la Patria argumentó con firmeza que la interrupción abrupta de los trabajos viales trasciende el plano de la conectividad vehicular, transformándose en un fenómeno que acarrea graves consecuencias de índole económica y social para miles de familias de las provincias argentinas.
“No estamos hablando simplemente de rutas inconclusas, sino de oportunidades perdidas y postergación para miles de santiagueños”, manifestó de forma taxativa el parlamentario durante su alocución ante sus pares de comisión.
El impacto en la producción y el aislamiento de la ruralidad
A lo largo de su fundamentación, Barbur aseveró que el congelamiento de los fondos destinados a la obra pública constituye una transferencia encubierta de costos operativos hacia los estados provinciales y las economías regionales, ensañándose con mayor gravedad en aquellos eslabones geográficos alejados de las grandes metrópolis urbanas.
Apoyándose en su trayectoria personal como médico de la salud pública y su experiencia de gestión como exintendente de la ciudad de Los Juríes, el diputado describió con precisión el crudo impacto que el déficit de infraestructura vial imprime sobre las comunidades netamente rurales y el sector agropecuario del interior profundo.
En esa línea, advirtió que el abandono y desfinanciamiento de las trazas asfálticas genera cuadros de aislamiento comunitario, entorpece severamente el acceso ciudadano a los servicios esenciales de salud y educación, e incrementa significativamente las estructuras de costos logísticos para el traslado de mercadería, granos e insumos de los productores locales. Esta merma en la conectividad terrestre, según precisó, lesiona de forma directa la competitividad de los sectores productivos santiagueños y congela las posibilidades de desarrollo regional.
El mapa del parate vial en el sudeste provincial
Durante su intervención institucional, el legislador santiagueño instó formalmente al cuerpo legislativo del Congreso a motorizar mecanismos parlamentarios que exijan al Poder Ejecutivo Nacional la reactivación urgente de las obras viales civiles suspendidas.
En este punto de su alocución, Barbur colocó el foco en el territorio santiagueño y detalló con preocupación el estado de parálisis total en el que se encuentran tres proyectos de conectividad vial considerados estratégicos para el sudeste de Santiago del Estero, los cuales ya contaban con sus correspondientes procesos de licitación, adjudicación y un grado de ejecución física previo al cambio de signo político nacional:
La obra sobre la Ruta Provincial n.º 13, específicamente en el tramo que une las localidades de Bandera con Los Juríes.
La traza vial que conecta la ciudad de Añatuya con Los Juríes.
El tramo que conecta Los Juríes con paraje La Nena, extendiéndose hasta el límite interprovincial con la provincia de Santa Fe.
Hacia el cierre de su exposición en la Cámara de Diputados, Marcelo Barbur insistió de manera categórica en la necesidad impostergable de restituir las partidas presupuestarias para inversión pública en infraestructura, conceptualizando a las rutas y autopistas como herramientas elementales para consolidar un federalismo real y dignificar la calidad de vida de las poblaciones del interior profundo de la Argentina.






