El exgerente de la concesionaria Furth Automotores, Gerardo Caro, confirmó este miércoles la presentación de una ampliación de denuncia penal contra integrantes del directorio de la empresa. Durante una conferencia de prensa, el denunciante apuntó directamente contra altos directivos, entre ellos el jefe de ventas Matías Llado, y le exigió a la Justicia profundizar los peritajes sobre los balances, el stock real de vehículos y las operaciones comerciales informales denunciadas por múltiples clientes.
Uno de los ejes centrales planteados por Caro estuvo enfocado en las marcadas incongruencias que surgieron entre los controles contables de la firma. Según explicó, una auditoría independiente realizada el 27 de abril por pedido de la propia empresa no detectó ninguna anomalía en el depósito ni en la contabilidad general; sin embargo, pocos días después de su primera denuncia, un nuevo procedimiento detectó la ausencia física de cientos de unidades que figuraban en el inventario oficial.
Ante ese escenario, el exgerente cuestionó si los registros fueron manipulados por parte de la cúpula directiva con el fin de ocultar el vaciamiento y solicitó que el juzgado interviniente ordene cotejar los informes históricos de auditoría con las inspecciones recientes. Asimismo, Caro puso en duda las estimaciones del quebranto financiero, señalando que las cifras escalaron de $300 millones a $1.000 millones y luego a $5.600 millones, aunque consideró que el perjuicio real podría ser sensiblemente superior.
En relación con el modus operandi denunciado, la presentación judicial sostiene que existió un circuito de ventas paralelo en el que compradores entregaron dinero en efectivo o realizaron transferencias bancarias por unidades que jamás fueron ingresadas al sistema informático de la empresa. Según su testimonio, la causa ya suma recibos y documentación respaldatoria que llevarían la firma y el sello oficial del jefe de ventas imputado.






