El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantendrá este martes una reunión con la mandataria de Venezuela, Delcy Rodríguez, en la ciudad de Nueva York, en el marco de las actividades de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El encuentro fue confirmado por la Casa Blanca y precisado por el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, quien aclaró que el formato será un pull-aside —una conversación breve e informal— que cerrará la agenda del mandatario estadounidense en la cumbre internacional.
Se trata del primer cara a cara entre ambos dirigentes y de la primera reunión entre los jefes de Estado de ambos países en más de 11 años, tras el antecedente de 2015 entre Barack Obama y Nicolás Maduro durante la Cumbre de las Américas en Panamá.
Contexto de la relación bilateral
El acercamiento entre Washington y Caracas se da en el marco de la reconfiguración política iniciada tras el operativo militar estadounidense del pasado 3 de enero, en el que fue capturado Nicolás Maduro. Rodríguez, quien se desempeñaba como vicepresidenta, asumió la jefatura de Estado interina e inició un proceso de normalización institucional con la administración de Trump.
En el plano económico, ambos gobiernos alcanzaron a fines de agosto un acuerdo petrolero que otorga a Estados Unidos derechos económicos y de gobernanza sobre áreas que comprenden reservas probadas por más de 65.000 millones de barriles de crudo.
Asimismo, trascendió que sectores de la negociación analizan alternativas para el traslado y custodia de unos US$ 4.000 millones en oro venezolano depositados en el Banco de Inglaterra.
Repercusiones
El entendimiento genera posturas encontradas. Mientras la Casa Blanca defiende la estrategia de estabilización económica y energética, sectores de la oposición y de la diáspora venezolana cuestionan los vínculos diplomáticos con dirigentes formados en las gestiones de Hugo Chávez y Maduro, al tiempo que reclaman definiciones sobre un cronograma electoral.
Previo a la reunión con Rodríguez, Trump ofrecerá su discurso ante la Asamblea General y sostendrá encuentros bilaterales con los primeros ministros del Reino Unido y Japón, además de representantes de los países del golfo Pérsico.






