Un impactante robo sacudió al mundo del arte en Francia. Una monumental pieza creada por Salvador Dalí, de 150 kilos de peso y elaborada en bronce con detalles de oro y piedras preciosas, fue sustraída del Centro de Arte Contemporáneo de Issoire.
Se trata de la cubierta del “Libro del Apocalipsis”, una obra única que posee una extensa historia internacional y cuyo valor económico alcanzaría varios millones de euros.
El hecho ocurrió durante la noche del domingo y ya es investigado por la Fiscalía de Clermont-Ferrand, que calificó a la pieza como “excepcional y de gran valor”.
Una pieza de 150 kilos que desapareció del museo
La obra robada no pasa precisamente inadvertida por sus dimensiones y características.
La cubierta diseñada y esculpida por Dalí está realizada en bronce y decorada con oro, unas 14 variedades de piedras preciosas y conchas marinas.
Solamente la tapa pesa alrededor de 150 kilos, mientras que el conjunto completo del libro alcanza los 210 kilos.
Su desaparición provocó conmoción en Issoire y abrió numerosos interrogantes sobre cómo pudo ser retirada del establecimiento.
El alcalde de la ciudad, Bertrand Barraud, calificó la pérdida como “inestimable”.
La historia detrás del “Libro del Apocalipsis”
La creación del monumental libro comenzó en 1958, por iniciativa del editor de arte Joseph Forêt.
El proyecto reunió a 14 destacados artistas y escritores del siglo XX, quienes participaron en la ilustración del texto de San Juan sobre enormes pergaminos confeccionados en piel de cordero.
Entre los nombres involucrados se encontraban Jean Cocteau, Léonard Foujita, Ossip Zadkine, Bernard Buffet, la argentina Leonor Fini y Jean Giono.
Dalí tuvo una responsabilidad especial: fue el encargado de realizar la imponente cubierta de bronce.
Una obra que recorrió el mundo
El “Libro del Apocalipsis” comenzó posteriormente un extenso recorrido internacional.
Entre 1961 y 1972 fue exhibido en alrededor de 150 muestras internacionales, antes de que su cubierta permaneciera durante años fuera del circuito público.
La pieza fue almacenada en Suiza y posteriormente terminó en manos de coleccionistas japoneses.
Cuando existió la posibilidad de que fuera subastada por partes, el coleccionista y restaurador Christian Karoutzos decidió adquirirla en 2003 y trasladarla a Issoire.
“Tardé diez años en pagarlo”
La relación de Karoutzos con la obra explica también el fuerte impacto que provocó el robo.
El coleccionista había contado al diario Ouest-France que decidió comprarla prácticamente por impulso.
“Lo decidí sin dudarlo ni un instante, y tardé diez años en pagarlo todo, sin permitirme ni un solo día de descanso”, recordó sobre aquella adquisición.
Aunque no trascendió públicamente la cifra exacta que desembolsó, Karoutzos habló de varios millones de euros.
Al momento de su creación, según relató el propio coleccionista, la pieza había sido valuada en dos millones de francos franceses, una suma que habría convertido al conjunto en el libro más caro del mundo de su época.
El propietario quedó devastado
La cubierta y varios de los pergaminos se encontraban expuestos en el centro de arte cuando ocurrió el robo.
Karoutzos había brindado incluso entrevistas a medios locales durante las semanas anteriores para explicar la historia y relevancia de la pieza.
Tras conocerse la desaparición, el alcalde Barraud pudo comunicarse con él y aseguró que estaba “muy abatido”.
“Es la obra de toda una vida”, expresó el funcionario al describir lo que la pieza representa para su propietario.
El propio Karoutzos la había definido poco tiempo antes como “una obra maestra absolutamente incomparable”.
Investigan dónde está la obra de Dalí
Ahora, la prioridad de los investigadores franceses es determinar cómo fue sustraída una pieza de semejante peso y dimensiones y cuál fue su destino.
La investigación quedó bajo responsabilidad de la Fiscalía de Clermont-Ferrand.
Más allá de su elevado valor económico y de los materiales con los que fue confeccionada, las autoridades remarcaron especialmente su carácter único e irremplazable.
El mundo del arte permanece así pendiente de una investigación que intenta recuperar una obra monumental que lleva la firma de uno de los artistas más reconocidos del siglo XX.






