La muerte de Eduardo “El Polaco” Groh Riemersma generó una profunda conmoción que trascendió Santiago del Estero. Entre las numerosas despedidas que aparecieron en las redes sociales llamó especialmente la atención la de la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel.
“QEPD. Gracias por haber salvado a tantos perritos. Que Dios te reciba en sus brazos”, escribió Villarruel en la cuenta de El Montecito de los Canichones, el espacio desde el cual Riemersma desarrolló durante años su tarea de rescate y protección animal.
El mensaje sorprendió por tratarse de una de las principales autoridades nacionales, pero encuentra una explicación en una faceta de Villarruel vinculada directamente con la causa a la que “El Polaco” dedicó buena parte de su vida.

La historia de Villarruel con los animales rescatados
La vicepresidenta ha manifestado públicamente su vínculo con la adopción responsable y el rescate de perros abandonados.
Uno de los animales que marcó su vida fue Habano, un perro que rescató de la calle y que la acompañó durante once años. Actualmente, ese vínculo continúa con Capitán, Chichita y Gaucho.
Este último llegó a su familia mediante una red de rescatistas cuando tenía apenas dos meses.
Villarruel también se ha referido públicamente al cuidado de los animales desde una perspectiva personal y religiosa, al considerar que se trata de seres que merecen protección y respeto.
Un mensaje que llegó hasta Santiago del Estero
Es precisamente esa sensibilidad hacia la causa animal la que permite comprender el mensaje que dedicó a Riemersma.
“El Polaco” se convirtió a lo largo de los años en uno de los referentes del proteccionismo animal en Santiago del Estero, con una extensa tarea dedicada a rescatar, alimentar, rehabilitar y brindar refugio a animales abandonados o maltratados.
Su fallecimiento, ocurrido el pasado 27 de agosto, provocó numerosas expresiones de dolor y reconocimiento.
La despedida de Villarruel sumó así una repercusión nacional a las muestras de afecto recibidas por quien dejó una profunda huella a través de El Montecito de los Canichones.






