El regreso de la máxima referente del pop argentino a los grandes estadios quedó grabado en las páginas doradas de la música nacional. Ante un Monumental de River Plate colmado en su capacidad total, Lali Espósito cristalizó uno de los hitos más ambiciosos de su carrera artística al presentar como invitada estelar de la noche a la estrella global de origen australiano, Kylie Minogue. Juntas sobre las tablas, las divas fusionaron sus estilos para desatar el delirio de los fanáticos a través de versiones compartidas de los hits mundiales "Can't Get You Out of My Head" y "Padam Padam".
La mítica intérprete internacional se rindió ante el fervor de la plaza argentina y no escatimó en devoluciones de profunda admiración hacia la anfitriona del show.
“Es un gran honor compartir este escenario con vos esta noche y que todos ustedes canten con nosotras en este lugar increíble, River Plate”, manifestó Minogue conmovida por la acústica del estadio.
El bloque musical alcanzó su punto de mayor sintonía fina cuando la invitada dialogó de forma lúdica con la marea de seguidores sentenciando que “no podemos dejarlos ir todavía”, lo que habilitó el pase de comedia para que Lali arengara a la multitud al grito de ¿una más? antes de arremeter con los compases electrónicos que definen a su repertorio conjunto.
Un grito de justicia en la semana del Ni Una Menos
Sin embargo, el concierto trascendió las fronteras del mero entretenimiento para transformarse en una masiva caja de resonancia política y social. Capitalizando la masividad y la atención mediática de la velada, la ex Casi Ángeles interrumpió el ritmo de las coreografías para pronunciar un enérgico y doloroso discurso institucional enmarcado en las jornadas de concientización del Ni Una Menos.
Bajo un silencio respetuoso que paralizó las tribunas de Núñez, la cantante visibilizó las muertes de Agostina Vega —la adolescente de 17 años hallada sin vida en una obra en construcción en la provincia de Misiones y por cuyo caso se encuentra detenido un remisero de 46 años— y de la joven Dulce, hechos que movilizaron las agendas comunitarias en los últimos días.
“Aprovechar que estamos todos escuchándonos, en esta semana del Ni Una Menos, después de que la violencia machista se lleve la vida de Agostina Vega y Dulce, quiero pedir un minuto de silencio. Quisiera pedir un minuto de silencio por todas las víctimas de la violencia machista que este gobierno niega”, denunció Lali con crudeza.
La artista apuntó sus dardos dialécticos contra las narrativas de la actual administración nacional respecto de las políticas públicas de género y la prevención de delitos de índole intrafamiliar. El cierre de su pronunciamiento estuvo enfocado en honrar la memoria de todas las mujeres asesinadas en el territorio nacional y en visibilizar el drama invisible de los niños y niñas que resultan víctimas colaterales al quedar desamparados y sin sus madres a causa de los crímenes de odio patriarcal.






