Un niño de 7 años murió durante la noche del lunes luego de recibir un disparo en medio de un violento ataque contra una vivienda del asentamiento Villa Junín, en el departamento Las Heras, Mendoza. El pequeño se encontraba en el patio de su casa cuando se produjo la balacera. Los responsables escaparon y son buscados por la Policía.
El episodio ocurrió alrededor de las 21.16, cuando un llamado a Emergencias alertó sobre una serie de detonaciones en el sector.
Según las primeras averiguaciones, varias personas habrían llegado hasta una vivienda y efectuado numerosos disparos. Uno de ellos alcanzó al niño.
El menor fue trasladado de urgencia en un vehículo particular hasta el Hospital Carrillo, donde ingresó con una herida de arma de fuego.
Pese a los esfuerzos realizados para asistirlo, el equipo médico confirmó posteriormente su fallecimiento como consecuencia de un shock hipovolémico provocado por la importante pérdida de sangre.
“Mi hermanito no tenía la culpa de nada”
La hermana mayor del pequeño habló con medios locales después de lo ocurrido y contó que el niño estaba en el patio cuando comenzaron los disparos.
“Me mataron a mi hermano. Quisieron entrar a mi casa, ya había discusión antes... Mi hermanito no tenía la culpa de nada”, expresó entre lágrimas.
La joven pidió además que se revisen las cámaras de seguridad existentes en el sector, al considerar que podrían aportar elementos para identificar a los responsables.
Según su testimonio, el ataque de la noche habría estado precedido por otro grave episodio ocurrido durante la mañana, cuando personas habrían intentado incendiar parte de la vivienda.
También afirmó que existía un conflicto previo relacionado con una acusación contra otro integrante de la familia por un presunto robo. Estas circunstancias forman parte de los testimonios conocidos y deberán ser establecidas por la investigación.
Los atacantes escaparon y son buscados
De acuerdo con las primeras informaciones policiales, los sospechosos habrían escapado después de los disparos a bordo de un automóvil de color rojo.
La Policía mendocina desplegó tareas para intentar localizar a los responsables y determinar con precisión cómo ocurrió el ataque.
Si bien las primeras versiones vinculan el episodio con un posible enfrentamiento o conflicto entre grupos relacionados con actividades delictivas, las circunstancias y el móvil permanecen bajo investigación. Por ese motivo, no se encuentra establecido todavía que el niño haya muerto efectivamente en un “tiroteo entre bandas narco”.






