El torneo de fútbol más importante del planeta se encuentra a las puertas de su inicio formal en territorio norteamericano, pero la atmósfera en las calles del principal país organizador dista mucho de ser una fiesta colectiva. A pesar de compartir la condición de anfitrión del Mundial 2026 junto a las naciones de México y Canadá, el nivel de atención y expectativa que genera la competencia dentro de los Estados Unidos se mantiene en niveles llamativamente bajos, exponiendo una histórica desconexión cultural con el deporte rey.
Los datos estadísticos surgen de un riguroso muestreo de opinión pública desarrollado por la consultora internacional Pew Research Center, el cual determinó que el 66% de los ciudadanos estadounidenses manifestó no tener ningún tipo de interés en el evento o, directamente, afirmó de manera taxativa que no tiene planeado seguir las alternativas de las transmisiones oficiales.
El universo del estudio comprendió entrevistas estructuradas sobre 3.507 personas adultas residentes a lo largo del territorio norteamericano. El procesamiento de las variables métricas evidenció que únicamente el 28% de los encuestados tiene la intención firme de ver los partidos del Mundial en alguna de sus plataformas, y dentro de este último grupo minoritario, apenas un escaso 14% aseguró que lo hará con un nivel de atención calificado como alto.
La brecha cultural: inmigrantes y minorías lideran el interés
La composición sociológica del estudio expone que la pasión por el fútbol en el país del norte se encuentra íntimamente ligada a las raíces culturales de sus habitantes. Mientras que el desinterés domina entre los nativos, el entusiasmo se dinamiza notablemente en los sectores de origen extranjero que residen en los distintos estados federados.
De acuerdo con el relevamiento étnico y de origen, el 54% de los ciudadanos inmigrantes ratificó que seguirá de cerca el desarrollo del torneo ecuménico. En una vereda opuesta, esa misma métrica se desploma al 23% cuando se consulta a las personas nacidas dentro de las fronteras de los Estados Unidos. Al desagregar el comportamiento de las minorías activas, los residentes de origen asiático (44%) y de origen hispano (42%) se consolidaron como las comunidades que exhiben una mayor predisposición a volcarse a las pantallas.
El radar de favoritos y el lugar que ocupa la Scaloneta
Para aquellos aficionados norteamericanos que sí declararon su voluntad de prenderse a la Copa del Mundo, el panorama respecto a la definición del próximo campeón de la FIFA se presenta sumamente fragmentado, al punto de que un mayoritario 41% admitió de forma abierta no tener un equipo favorito seleccionado en su grilla.
Al momento de evaluar las intenciones de voto directo para la consagración del campeonato en la gran final, las preferencias de los usuarios quedaron ordenadas de la siguiente manera:
España: entre un 9% y un 10%
Argentina: 8%
Brasil: 8%
Francia: 7%
Estados Unidos: 7%
El representativo nacional comandado tácticamente por Lionel Scaloni viaja al certamen con el cartel de ser uno de los máximos aspirantes globales para revalidar la corona obtenida en la épica cita de Qatar 2022. La delegación albiceleste perseguirá el histórico desafío del bicampeonato consecutivo, una gesta de enorme complejidad deportiva que el fútbol mundial no registra desde las conquistas del Brasil de Pelé en las ediciones de 1958 y 1962.






