Un informe elaborado por el Centro de Estudios para la Recuperación Argentina (Centro RA) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA reveló que el crecimiento económico no se traduce en creación de empleo. Según el estudio basado en datos del INDEC y del SIPA, entre los diez sectores con mayor expansión desde diciembre de 2023, ocho registraron reducciones netas en sus plantillas de trabajadores formales.
La minería, las finanzas y el rubro gastronómico exhibieron avances en su nivel de actividad pero contrataciones a la baja. El caso más paradigmático se observa en la minería, que pese a crecer un 16% redujo 8.500 empleos directos, mientras que la intermediación financiera y el sector hotelero-gastronómico perdieron 8.600 y 22.900 puestos respectivamente, confirmando el sesgo reprimarizador y poco intensivo en mano de obra.
El reverso de este fenómeno se concentra en la industria manufacturera y el comercio, que explican la mayor destrucción de puestos registrados. La industria acumula 18 meses consecutivos de retracción laboral con 86.500 despidos, lo que sumado al retroceso del comercio y la construcción eleva la pérdida acumulada a casi 330.000 asalariados formales desde el inicio del ciclo económico analizado.






