Luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundiera que la inflación de abril fue del 2,6%, el presidente Javier Milei utilizó sus redes sociales para celebrar el dato y reforzar el discurso económico del Gobierno, en medio de la apuesta oficial por mostrar una desaceleración sostenida de los precios.
Con su estilo habitual, el mandatario publicó un mensaje en la red social X totalmente en mayúsculas y con un fuerte tono político. “RETORNANDO A LA NORMALIDAD”, escribió Milei apenas se conoció el índice, y agregó: “A pesar de los intentos golpistas de la política (y sus socios del círculo rojo) y el shock externo, la inflación retoma el sendero decreciente”.
El respaldo oficial y las razones de la baja
La reacción presidencial llegó pocos minutos después de la publicación oficial del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y rápidamente fue replicada por dirigentes libertarios, funcionarios y cuentas vinculadas al oficialismo, que interpretaron el dato como una validación del rumbo económico impulsado por la gestión actual.
En ese contexto, también el ministro de Economía, Luis Caputo, salió a respaldar el número y sostuvo que el proceso de baja inflacionaria continuará en los próximos meses. Desde el Palacio de Hacienda remarcan que la desaceleración responde principalmente a tres factores clave:
El profundo ajuste fiscal.
La reducción drástica de la emisión monetaria.
Una marcada estabilización cambiaria sostenida durante las últimas semanas.
Tensiones ocultas detrás del índice
Sin embargo, más allá de la lectura positiva del oficialismo, el detalle del informe del INDEC mostró que varios rubros continuaron aumentando por encima del promedio general, destacándose el incremento en Transporte con un 4,4%, seguido por Educación y Comunicación.
En paralelo, el mensaje del jefe de Estado volvió a sumar tensión al escenario político. La referencia a supuestos “intentos golpistas” reinstaló una narrativa que el Presidente ya había utilizado en otras oportunidades para cuestionar de forma directa a sectores opositores, sindicales y empresariales críticos de su programa de gobierno.






