El programa de reestructuración del Estado nacional sumó un nuevo capítulo de confrontación con el Poder Legislativo. El presidente Javier Milei defendió la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y el mecanismo de shutdown, una herramienta diseñada para paralizar las partidas operativas públicas en caso de que los recursos presupuestarios del fisco se agoten.
En declaraciones ofrecidas a la emisora Radio NOW, el jefe de Estado envió una severa advertencia hacia el Parlamento de cara al próximo debate de las leyes. El mandatario nacional sentenció de forma tajante que “el que esté en contra del shutdown del Estado está a favor de los presupuestos desequilibrados”, vinculando el rechazo con la irresponsabilidad fiscal.
La iniciativa central del Palacio de Hacienda apunta a modificar la normativa que rige a la máxima autoridad monetaria del país. El Presidente cuestionó duramente el esquema administrativo heredado y afirmó que “la carta orgánica que hizo el kirchnerismo está diseñada para que usted pase por el Banco Central, levante la mano y le tiren con un fajo de dinero. Es un disparate”.
Un único objetivo y la prohibición de emitir para el fisco
La reforma estructural promovida por el Ejecutivo establece que la entidad bancaria centralizada debe concentrarse de forma exclusiva en preservar el valor de la moneda nacional. El segundo eje del proyecto estipula la prohibición legal, total y absoluta, de emitir dinero para financiar los gastos corrientes del Tesoro nacional.
Milei atribuyó la crisis histórica del país a la recurrencia de los saldos negativos en las cuentas públicas de las últimas décadas. El mandatario cuestionó con dureza a quienes defienden el rol social del gasto al afirmar que “con esa estupidez de sensiblera generaron déficit fiscal durante 123 años y le arruinaron la vida a los argentinos”, defendiendo el actual superávit regulado.
Finalmente, el mandatario anticipó que las modificaciones legales generarán un fuerte impacto político en el recinto parlamentario durante las próximas semanas. El dirigente libertario desafió a las bancadas de la oposición a justificar su eventual voto negativo, concluyendo que la sanción definitiva de la ley terminará formalmente con más de 90 años de decadencia económica.






