El presidente Javier Milei no tiene previsto viajar al Mundial y decidió enfocar la totalidad de sus esfuerzos en el avance de nuevas reformas económicas, fiscales y desregulatorias dentro del ámbito del Congreso de la Nación, según confirmaron voceros autorizados desde los pasillos de la Casa Rosada. En el seno del Poder Ejecutivo sostienen que la prioridad absoluta del mandatario radica en ordenar la agenda legislativa de las próximas semanas y consolidar las iniciativas vinculadas al ajuste estatal.
“No va al Mundial”, aseguraron de forma tajante desde la administración nacional al referirse a la estrategia del jefe de Estado de permanecer en territorio argentino. La decisión coincide con el tratamiento de proyectos clave en la Cámara de Diputados y el Senado, donde el oficialismo busca los consensos necesarios con los bloques dialoguistas para evitar frenos institucionales.
Entre las iniciativas de mayor peso que monitorea el presidente se destaca el denominado “super-RIGI”, un esquema de incentivos que amplía sustancialmente los beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios para grandes inversiones, apuntando a sectores considerados estratégicos como el litio, hidrógeno verde, gas natural licuado (GNL), energías renovables, la industria aeroespacial y reactores nucleares. En sintonía, el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado ultima detalles de un paquete normativo orientado a los mercados inmobiliario, de seguros y de capitales.
En paralelo, el Palacio de Gobierno prepara una agresiva reestructuración de los organismos públicos para profundizar el ajuste administrativo, la cual contempla recortes presupuestarios, la apertura de planes de retiros voluntarios y la eliminación de estructuras jerárquicas estatales. Mientras que los debates por la propiedad privada y la denominada "zona fría" avanzan en comisiones, desde el entorno presidencial confirmaron que la reforma electoral quedará postergada para una segunda etapa debido a la falta de masa crítica para su aprobación inmediata.






