Durante la cobertura de la Feria del Libro desde el predio del Fórum, los estudios de Radio LV11 recibieron la visita del joven dibujante Juan Emanuel Barrera Gutiérrez y del reconocido artista plástico y docente Omar Mancilla. Ambas figuras, impulsadas por el espacio institucional del stand de la Cámara de Diputados, compartieron la trastienda de sus piezas artísticas y la búsqueda de canalizar estados emocionales a través del trazo.
Respecto al proceso de composición y el origen de sus obras con lapicera y lápiz, Barrera Gutiérrez (16 años), alumno de tercer año del Colegio Inti Huasi de la ciudad de La Banda, explicó sobre su pieza El grito de los mil lamentos: “Esta obra la he hecho después de haber tenido algunas diferencias. Demostré aquí qué es lo que sentía en ese momento y el miedo a lo que podría llegar a pasar después. Es un monstruo en forma humanoide hecho según lo que yo sentía y no podía expresar en ese momento”.
Catarsis gráfica, el simbolismo del enojo y la formación autodidacta
En cuanto a su segunda pieza centrada en la figura de un dragón compuesto por más de un centenar de rostros, el joven artista detalló la idea conceptual detrás del diseño: “Quería dibujar algo feroz, pero no algo que ya exista. Fui agregando caras alrededor hasta formar un dragón. Muchísimas veces el enojo que sentimos no es algo que podamos expresar de la misma manera; hacemos diferentes expresiones o decimos que estamos bien cuando estamos mal”.
Sobre su aprendizaje en las artes visuales, el estudiante remarcó el carácter de su proceso de formación:
Aprendizaje autodidacta: “No tuve una capacitación, aprendí todo solo viendo tutoriales de YouTube”.
Orientación escolar: Destacó el acompañamiento de su docente de Plástica en el colegio bandeño, el profesor Santiago González.
Convergencia generacional y el cuerpo como soporte expresivo
Por su parte, el profesor Omar Mancilla valoró la posibilidad de entrecruzar miradas artísticas de distintas etapas de la vida y el potencial de proyección conjunta: “Nos hemos encontrado generacionalmente y conceptualmente. Trabajamos el cuerpo como soporte, el cuerpo como continente. Lo de él es fantástico; lo mío es una autorreferencia de cómo me sentía años atrás, presionado y deforme”.
Finalmente, Mancilla enfatizó la autenticidad en la labor del joven dibujante bandeño: “Lo genial de Juan es justamente la espontaneidad, la falta de filtro. Él mantiene su postura a rajatabla y eso habla de una madurez en cuanto a sus ideas personales, algo que se ve claramente en la decisión de sus dibujos”.






