La escritora y licenciada en Letras Julieta Donzelli dialogó con LV11 sobre El verano que no llovió, su libro de cuentos, una obra en la que situaciones cotidianas pueden transformarse inesperadamente a partir del humor, el absurdo y elementos propios de lo fantástico.
Durante la entrevista, Donzelli contó que el libro ya comenzó a circular el año pasado y reconoció que resulta difícil identificar una única inspiración detrás de sus historias.
“Supongo que tiene que ver muchas veces con los paisajes de infancia o con las cosas que uno se encuentra o que le llaman la atención”, explicó.
Parte de sus cuentos, además, se acercan al género fantástico, algo que le permite jugar con aquello que parece habitual hasta que sucede algo capaz de romper esa normalidad.
“Lo lindo de este género es que las cosas más cotidianas pueden de pronto quebrarse y mostrar algo inusual”, señaló.
La historia detrás de “El verano que no llovió”
El título del libro proviene justamente del primero de sus cuentos. Donzelli recordó que fue una de esas historias que surgieron casi espontáneamente durante el proceso de escritura y que incluso la hicieron reír mientras avanzaba con el relato.
La trama comienza dentro de una familia numerosa, atravesada principalmente por la presencia de varias mujeres y hermanas adolescentes. La normalidad cambia cuando una de ellas regresa a su casa acompañada por un niño de unos seis años que nadie conoce.
La joven se presenta ante su padre y le asegura que el pequeño es su hijo.
A partir de allí comienza el desconcierto familiar, especialmente porque el hombre tiene fama de “picaflor” y empieza a preguntarse si realmente podría tratarse de un hijo suyo.
Donzelli prefirió no revelar cómo termina la historia para mantener intacta la sorpresa para los lectores.
La autora explicó además que algunas imágenes utilizadas para construir ese universo tuvieron relación con su propia historia familiar.
“Mi mamá tiene una familia donde tiene muchas hermanas. Creo que un poco tenía en mente imaginarme cómo habrá sido una familia con tanta gente y tantas mujeres adolescentes juntas”, contó.
El humor para atravesar situaciones dramáticas
Uno de los componentes importantes de sus relatos es el humor, incluso cuando detrás de las situaciones narradas existe algo potencialmente dramático.
Para Donzelli, mirar determinados acontecimientos desde la risa, el desconcierto o el absurdo permite abordar de otra manera aquello que, contado desde otra perspectiva, podría resultar mucho más duro.
“Hay situaciones que en realidad son dramáticas y que, de pronto, pensarlas desde la risa, desde el desconcierto o desde el absurdo les da ligereza a cosas que tal vez son terribles”, explicó.
Como ejemplo aparece el propio cuento que da nombre al libro: detrás de la situación disparatada de un niño desconocido que irrumpe en una familia también existen secretos, incertidumbres y conflictos.
Leer para encontrar una voz propia
La formación académica también forma parte de su recorrido. Donzelli explicó que estudiar Letras le permitió acceder a un amplio repertorio de autores, estilos y formas de narrar.
“Uno se queda a veces con algunas voces, algunos sonidos, con el ritmo o la cadencia de algunas palabras”, sostuvo.
Sin embargo, aclaró que aprender a escribir no se limita exclusivamente al ámbito universitario.
En su recorrido tuvieron un papel importante los talleres de escritura, donde se formó con escritores como Laura Escudero, Pablo Natale y Federico Falco.
Actualmente, ella misma coordina talleres presenciales y virtuales, además de desempeñarse como docente.
El momento en que alguien descubre que puede escribir
Una de las experiencias que más disfruta es acompañar el proceso creativo de otras personas.
“Los talleres son una cosa maravillosa. Uno presencia la transformación del otro, puede ver cómo la otra persona está descubriendo algo de sí misma”, explicó.
Para Donzelli existe un momento particular en el aprendizaje de la escritura en el que “algo hace clic” y una persona consigue producir un cuento o un poema capaz de transmitir algo verdaderamente propio.
Esa experiencia también aparece en las aulas.
La escritora contó que muchas veces propone ejercicios de escritura a sus alumnos y que incluso aquellos adolescentes que habitualmente parecen poco interesados terminan sorprendiéndola.
“De repente dicen: ‘Profe, mirá lo que escribí’, y están todos alegres con lo que han escrito. Y a veces son cosas realmente potentes”, relató.
Dónde conseguir el libro y qué viene después
Consultada sobre dónde encontrar El verano que no llovió, Donzelli indicó que el libro podría conseguirse en Utopía y otras librerías que todavía cuentan con ejemplares. Explicó que la editorial que originalmente publicó la obra dejó de funcionar, por lo que ya no se encuentra disponible la tienda web desde la cual podía adquirirse directamente.
Y si tuviera que convencer a alguien de leer el libro utilizando solamente una frase, no dudó:
“Te vas a divertir”.
Mientras continúa con sus talleres y su tarea docente, Donzelli también piensa en sus próximos proyectos literarios. Actualmente tiene varios borradores de cuentos que espera que en algún momento puedan transformarse en otro libro.
Además, comenzó a explorar otro desafío: una novela.
“Tengo las primeras páginas, pero nada muy concreto por el momento”, adelantó.
Por ahora, la invitación pasa por ingresar al universo de El verano que no llovió, donde una escena aparentemente común puede romperse en cualquier momento y revelar algo extraño, absurdo o inesperadamente divertido.






