A solo 27 días de haberse casado, Julieta Prandi volvió a referirse a su separación de Emanuel Ortega con categóricas declaraciones. Las palabras de la modelo salieron a la luz a través de un mensaje privado que le envió a la periodista Fernanda Iglesias, el cual fue compartido al aire del programa de streaming Love. En el escrito, la conductora fundamentó las razones que la llevaron a poner fin al matrimonio y cuestionó con dureza ciertas conductas de su expareja.
En el intercambio mediático, Prandi explicó el desgaste del vínculo y aseguró haber agotado todas las instancias antes de tomar la decisión. “No sé qué te dijeron, Fer, solo sé que lo di todo y lo intenté hasta el final. A veces son muchas gotas las que desbordan el río. No soy de abandonar el barco si creo que puedo salvarlo”, remarcó. Sin embargo, el fragmento más duro estuvo enfocado en las actitudes del cantante: “Una cosa aprendí de toda la mierda que me tocó en esta vida y es que primero debo respetarme yo, jamás negociar mi paz. Él es una persona que necesita estar seduciendo, necesita revalidarse todo el tiempo sin medir a quién va a lastimar”.
Asimismo, la modelo se refirió a los supuestos celos en la pareja y apuntó contra el quebrantamiento de los compromisos mutuos. “La tóxica no es una cuando del otro lado se mandan cagadas. Llega un momento en que decís: ‘Hasta acá’. Por eso cada pareja tiene sus acuerdos”, sentenció, al tiempo que agregó: “Cuando uno decide romperlos igual, sabiendo que va a lastimar, sabe lo que puede pasar”. La conductora admitió sentirse muy humillada por la situación y manifestó su deseo de alejarse de la exposición pública para preservar su tranquilidad.
Las revelaciones se dieron en el marco de versiones periodísticas que vinculan al músico con otras mujeres durante la relación. De acuerdo con lo reconstruido por Iglesias durante la transmisión, habrían existido episodios de tensión vinculados a la escritora Mariana Marx —durante la grabación de un audiolibro en marzo— y a la modelo Josefina Lynch, hechos que habrían precipitado el quiebre definitivo de la pareja.






