Un cambio de paradigma legal comienza a cristalizarse en los tribunales del país. Cada vez más fallos judiciales reconocen a las mascotas como integrantes del núcleo familiar, dejando atrás la obsoleta concepción del Código Civil que las consideraba meros "objetos" o bienes muebles. Este enfoque, denominado de "familia multiespecie", transforma la manera en que se resuelven los conflictos tras una ruptura de pareja.
La tendencia se sustenta en normativas que definen a los animales como "seres sintientes", una categoría jurídica que obliga a los magistrados a priorizar el bienestar afectivo del animal. En este contexto, ya no se discute quién es el "dueño" según un recibo de compra o registro, sino quién puede garantizar una mejor calidad de vida y mantener el vínculo emocional construido.
Leé también en LV11: Tecnología y solidaridad: crean una plataforma para ayudar a encontrar animales perdidos
Cuidado compartido y regímenes de visitas
La relevancia de este avance cobra fuerza en las mediaciones y sentencias de familia, donde se están fijando responsabilidades conjuntas. Los nuevos esquemas incluyen:
-
Regímenes de visitas: Días y horarios estipulados para que ambas partes mantengan contacto con la mascota.
-
Cuota alimentaria: Acuerdos para cubrir gastos de salud, vacunación y alimentación de calidad.
-
Cuidado compartido: Distribución del tiempo de convivencia para evitar el estrés por separación en el animal.
Especialistas en derecho animal subrayan que este avance implica una mayor responsabilidad ciudadana. Al ser sujetos de derecho bajo protección judicial, las mascotas dejan de ser "bienes a repartir" para ser tratadas como seres que requieren atención y estabilidad emocional. Este cambio sienta precedentes para futuras legislaciones que busquen blindar la protección de los animales en todo el territorio nacional.







