La abogada especialista en derecho previsional, Gimena Storniolo, encabezó el habitual espacio de asesoramiento en Radio LV11, donde respondió las inquietudes de aportantes activos y beneficiarios de la clase pasiva. Durante la jornada, la profesional analizó casos vinculados a la regularización de aportes faltantes, regímenes docentes diferenciales y el reconocimiento de años de servicios por tareas de cuidado.
Las consultas, que la emisora centraliza de forma continua durante la semana, sirvieron para clarificar los procedimientos administrativos vigentes ante la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) y las cajas provinciales.
Analizan requisitos para jubilaciones comunes y el régimen docente
Una de las consultas analizadas correspondió a una mujer de 65 años de edad y 24 de aportes bajo el régimen común. La especialista explicó que, en la actividad privada o empleo público general, el excedente de edad permite compensar parte de los servicios faltantes, sumado a la posibilidad de computar años por hijos o períodos con Asignación Universal por Hijo (AUH), requiriendo evaluar una moratoria para completar los 30 años exigidos.
Por otra parte, se abordó la situación de la docencia en escuelas especiales. “Están comprendidos en un régimen especial, por lo tanto no exige una edad mínima para jubilarse, pero sí pide 25 años de servicio frente a alumnos”, precisó Storniolo, aclarando que no rige un límite de edad biológica para este sector. En el caso de la docencia ordinaria con zona desfavorable, recordó que el haber inicial se calcula sobre el 82 por ciento del sueldo sujeto a aportes, al cual luego se le aplican los descuentos de la obra social local, el Iosep.
Compatibilidad de beneficios y certificación de aportes históricos
El consultorio previsional ratificó además la compatibilidad legal que ampara a las empleadas del régimen de casas particulares para percibir una pensión derivada por el fallecimiento de su cónyuge o concubino sin perder el derecho a su propia jubilación ordinaria.
Finalmente, ante el reclamo de una beneficiaria por aportes históricos no registrados anteriores al año 1994, la abogada recomendó recabar de forma anticipada las certificaciones de servicios extendidas por las instituciones empleadoras. “Recomendó que con tiempo se presente toda la documentación”, con el objetivo de agilizar el reconocimiento de la antigüedad ante los organismos estatales y evitar demoras en el otorgamiento del beneficio.






