La Banda atraviesa horas de profunda tristeza tras conocerse el fallecimiento de Antonella Melián, una joven bailarina muy querida que durante las últimas semanas atravesaba un delicado cuadro de salud.
La noticia causó conmoción especialmente entre sus familiares, amigos y personas vinculadas con el ambiente del folclore, donde “Anto” había construido numerosos afectos a partir de una de sus grandes pasiones: la danza.
Durante los últimos días, su entorno había movilizado a la comunidad mediante cadenas de oración y diferentes iniciativas solidarias, con la esperanza de acompañarla en el difícil momento que atravesaba.
La lucha de Antonella y una comunidad que buscaba ayudarla
Según había contado la propia joven al solicitar colaboración, atravesaba un complejo problema de salud relacionado con una hernia de disco lumbar que comprimía raíces nerviosas.
Antonella había relatado que padecía dolores constantes, adormecimiento y debilidad, síntomas que afectaban considerablemente su vida cotidiana y le impedían trabajar y continuar normalmente con sus proyectos.
Ante la necesidad de afrontar una intervención quirúrgica en la columna, familiares y amigos comenzaron a organizarse para reunir los fondos necesarios.
Incluso estaba prevista para el próximo 6 de septiembre una peña solidaria, mediante la cual buscaban colaborar con los gastos médicos. Paralelamente, las cadenas de oración se multiplicaban entre quienes conocían a la joven y deseaban acompañarla.
Sin embargo, su estado de salud se agravó y finalmente se conoció la noticia de su fallecimiento.
“Hoy la recordamos con su sonrisa”
Tras confirmarse su partida, las redes sociales se transformaron en un espacio de despedida y homenaje. Amigos, familiares y vecinos compartieron fotografías, recuerdos y palabras cargadas de dolor.
“Lamentablemente no aguantó tanto dolor y hoy nos dejó. Que Dios consuele a su mamá y a sus hermanos”, expresaron desde su círculo cercano.
Otros eligieron recordarla a través de aquello que tantas alegrías le había dado: el folclore.
“Hoy la recordamos como seguramente ella hubiera querido ser recordada, con su sonrisa, su alegría y bailando el folklore que tanto amaba”, señalaron en uno de los mensajes compartidos tras conocerse la triste noticia.
“Hasta siempre, Anto” fue otra de las frases que comenzó a repetirse para despedir a la joven, cuya partida dejó un profundo dolor entre quienes compartieron con ella su vida y su pasión por la danza.






