Las canastas que miden los umbrales de pobreza e indigencia en la Argentina volvieron a registrar en agosto un ritmo de incremento superior al Índice de Precios al Consumidor (IPC) general. De acuerdo con los datos oficiales difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), los bienes y servicios de primera necesidad mantuvieron la presión sobre los ingresos familiares durante el octavo mes del año.
Costos mensuales para no caer en la pobreza e indigencia
La Canasta Básica Total (CBT) experimentó una variación mensual del 2,6%, ubicándose 0,9 puntos porcentuales por encima del nivel general de inflación. Con esta actualización, un hogar compuesto por dos adultos y dos niños necesitó un ingreso mínimo de $1.605.497 para evitar la pobreza. Por su parte, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) determinó que la misma familia tipo requirió $726.469 al mes para cubrir sus necesidades nutricionales básicas y no quedar encuadrada en la indigencia.
Evolución acumulada e interanual frente al nivel general
La brecha entre el costo de vida básico y el IPC se consolidó tanto en el balance anual como en la medición interanual. Entre enero y agosto, la CBA acumuló un incremento del 23,2% y la CBT un 22,7%, frente a una inflación acumulada del 21,3%. En la comparación respecto de agosto de 2025, la canasta alimentaria trepó 39,6% y la total 38,3%, superando el índice interanual general del 33,5% y profundizando la pérdida de poder adquisitivo en los sectores de menores ingresos.






