La crecida de los ríos provocó severas inundaciones en el Litoral argentino y afectó a más de 400 personas en Corrientes y Entre Ríos. Las crecientes obligaron a coordinar operativos de emergencia para reubicar a familias damnificadas y restringir la navegación fluvial en diversos municipios golpeados por el avance del agua sobre zonas urbanas y costeras.
En Corrientes, las localidades de Monte Caseros y Paso de los Libres sufrieron anegamientos tras el desborde del río Uruguay. Mientras que en Paso de los Libres el nivel del río superó los 8,80 metros —sobrepasando la marca de evacuación y derivando personas al Regimiento de Infantería de Monte 5—, en Monte Caseros la altura alcanzó los 7,10 metros, generando cortes de luz y la suspensión del transporte fluvial hacia Bella Unión, Uruguay.
En Entre Ríos, la ciudad de Concordia registró inundaciones en la zona de la avenida costanera, forzando la reubicación de vecinos. En tanto, la emergencia hídrica se extendió a la provincia de Misiones, donde el desborde del río Iguazú motivó el cierre preventivo del circuito turístico de la Garganta del Diablo al superar un caudal de 12.000 metros cúbicos por segundo.






