La diabetóloga Carolina López, magíster en diabetes y diplomada en obesidad, afirmó que la obesidad es la principal causa del aumento de casos de diabetes tipo 2, una enfermedad que representa cerca del 90% de los diagnósticos de diabetes en el mundo.
En diálogo con ADN de Radio, explicó que la diabetes tipo 2 está estrechamente vinculada con el estilo de vida y que, aunque exista una predisposición genética, es posible retrasar o incluso evitar su aparición.
"La obesidad es la causa raíz de la diabetes tipo 2. El aumento de peso trae aparejada esta enfermedad, pero puede prevenirse con hábitos saludables", sostuvo.
La diferencia entre la diabetes tipo 1 y tipo 2
Durante la entrevista, López explicó que la diabetes tipo 2 es la más frecuente y suele aparecer en la edad adulta, mientras que la diabetes tipo 1 generalmente se diagnostica en niños y adolescentes debido a la destrucción de las células del páncreas que producen insulina.
"La diabetes tipo 1 requiere insulina desde el inicio. En cambio, la tipo 2 muchas veces puede controlarse mejorando el peso, haciendo actividad física y, en algunos casos, con medicación", señaló.
La importancia de los controles
La especialista remarcó que la diabetes suele evolucionar sin síntomas en sus etapas iniciales, por lo que recomendó realizar una glucemia al menos una vez por año.
"Todos deberíamos hacernos una glucemia anual. Si además hay sobrepeso, presión alta, sedentarismo o antecedentes familiares, los controles deben comenzar a edades más tempranas", explicó.
También indicó que valores elevados de glucosa, colesterol o triglicéridos pueden ser señales de una etapa de prediabetes, donde aún es posible revertir la situación.
Alimentación: no se trata de un solo alimento
Consultada sobre el consumo de pan y bebidas azucaradas, López aclaró que el problema no pasa por un único producto, sino por el patrón alimentario.
"No hay que demonizar un alimento. Lo importante es cómo es la alimentación durante todo el día. Si hay frutas, verduras, proteínas y otros alimentos saludables, comer pan no representa un problema", afirmó.
En cambio, recomendó evitar el consumo habitual de gaseosas y bebidas azucaradas por su alto contenido de azúcar y sodio.
Obesidad: una enfermedad y no una falta de voluntad
La médica también hizo foco en la obesidad y pidió dejar atrás los prejuicios.
"Hoy sabemos que la obesidad es una enfermedad. No es un problema de voluntad. Existe una alteración del tejido adiposo y del funcionamiento del cerebro que hace que la persona tenga dificultades para controlar el apetito", explicó.
En ese sentido, destacó que actualmente existen tratamientos integrales que combinan cambios en el estilo de vida, acompañamiento psicológico y medicamentos específicos.
Dormir bien también ayuda a prevenir la obesidad
Otro aspecto que la especialista consideró fundamental es el descanso.
"Está demostrado científicamente que quien duerme poco tiene mayor riesgo de aumentar de peso", aseguró.
Por ello recomendó dormir alrededor de siete horas por noche, mantener una adecuada higiene del sueño, evitar el uso del celular antes de acostarse y realizar cenas livianas.






