La economista argentina Silvana Tenreyro asumirá formalmente el próximo 10 de agosto como nueva consejera Económica y directora del Departamento de Investigación del Fondo Monetario Internacional (FMI). La designación fue ratificada de manera oficial por la conducción del organismo multilateral de crédito, en reemplazo del funcionario saliente Pierre-Olivier Gourinchas, quien efectivizó su regreso formal al ámbito de la docencia y la investigación universitaria en los Estados Unidos.
Tenreyro completó sus estudios de grado en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y posteriormente emigró para cursar su maestría y doctorado en la Universidad de Harvard. La directora gerenta del FMI, Kristalina Georgieva, ponderó el perfil técnico de la profesional y argumentó que su incorporación estratégica se produce en un escenario de transformaciones globales estructurales que demandan un liderazgo intelectual sólido para el diseño de políticas públicas.
La trayectoria institucional de la especialista registra un extenso recorrido en el análisis macroeconómico. Actualmente se desempeña como profesora titular de la cátedra James E. Meade en la London School of Economics (LSE), donde ejerce desde el año 2004. Asimismo, entre 2017 y 2023, integró el Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra como miembro externo, complementando su experiencia previa en el Banco de la Reserva Federal de Boston y en el Banco de Mauricio.
Distinciones internacionales y perfil de gestión académica
En el ámbito de la investigación, el trabajo de Tenreyro obtuvo el reconocimiento de la comunidad académica europea e internacional mediante la adjudicación de galardones sectoriales como los premios Yrjö Jahnsson, Bernhard Harms y Birgit Grodal. La profesional ejerció además la presidencia de la Asociación Económica Europea y mantiene membresías activas en la Academia Británica, la Sociedad Econométrica y la Asociación Económica Americana.
El comunicado oficial emitido por la administración central del FMI destacó las aptitudes de la economista para la comunicación de variables macroeconómicas complejas ante auditorios heterogéneos. Las autoridades del organismo señalaron que estas competencias resultarán determinantes para la elaboración de los informes periódicos sobre las perspectivas económicas globales y para la coordinación de los equipos de supervisión multilateral que auditan a los países miembros.






