Tras la viralización de imágenes en redes sociales y el informe publicado por el Multimedio, la gigantesca figura de San La Muerte se posicionó en el centro de la atención de todos los santiagueños. Más allá de las diversas reacciones que despierta esta creencia, la obra posee una fuerza simbólica innegable que impacta a quienes transitan por la zona de La Bajada, en la ciudad de La Banda.
En un predio ubicado a escasos metros de la Ruta 1, se erige esta estructura de dimensiones extraordinarias. En el mismo espacio, conviven también figuras en honor a la Mama Antula y al Gauchito Gil, configurando un escenario de diversas expresiones de fe.
Una historia de fe y servicio
Detrás de la construcción de estas imágenes existe un trasfondo de devoción personal y trabajo comunitario. Daniel Quintero, responsable del lugar, dialogó en exclusiva con Nuevo Diario y explicó su vínculo con San La Muerte, de quien es fiel hace 38 años.
"Aquí no se matan animales, no se los sacrifica ni se derrama sangre", aclaró Quintero para desmitificar prejuicios. Además, detalló que su fe nació luego de un pedido por la salud de un familiar: "Hay una fuerte devoción de mi parte, luego de que ayudó a un sobrino a curarse". Actualmente, el predio cumple una función social donde se realizan oraciones y pedidos por los vecinos.
Detalles de la megaobra
La ejecución técnica de la escultura está a cargo del reconocido artista plástico Miguel Ángel Nazar. Según precisó el profesional, la estatua tiene 13 metros de altura y fue realizada íntegramente en cemento sobre una estructura de alta resistencia para garantizar su durabilidad.






