Peppino Mazzullo, el actor italiano que durante más de cuatro décadas le dio su entrañable voz a Topo Gigio, murió a los 100 años en su casa de Santo Stefano di Briga, Sicilia.
La noticia fue ampliamente difundida por los medios italianos, aunque no se informó la causa de su fallecimiento.
Mazzullo desarrolló una carrera artística que se extendió durante más de seis décadas, con trabajos en teatro, radio y televisión. Sin embargo, su nombre quedó definitivamente ligado al pequeño ratón de grandes orejas que consiguió conquistar a generaciones de niños alrededor del mundo.
El hombre detrás de Topo Gigio
Creado por la titiritera italiana Maria Perego a finales de la década de 1950, Topo Gigio debutó en el programa televisivo italiano Canzonissima.
Más tarde llegó al cine con Las aventuras de Topo Gigio, estrenada en 1961, y se convirtió además en protagonista de historietas, revistas y diferentes producciones.
Su éxito trascendió rápidamente las fronteras de Italia y el personaje se transformó en una figura reconocida en Europa y América Latina.
Aunque diferentes actores prestaron su voz al personaje a lo largo de su historia, fue Mazzullo quien quedó asociado de manera más duradera con Topo Gigio.
“Sentía a Topo Gigio dentro de mí”
El vínculo del actor con el personaje excedía ampliamente el trabajo frente a un micrófono.
“No solo presté mi voz. Sentía a Topo Gigio dentro de mí”, explicó Mazzullo en junio durante una entrevista con Radio Taormina.
Incluso contó que buena parte de lo que decía el ratoncito nacía de su propia improvisación.
“Nadie me escribía el diálogo. Las frases, las bromas y la mayoría de las situaciones surgían de manera espontánea”, recordó.
Una de aquellas expresiones se transformó en marca registrada: “ma cosa mi dici mai”, que puede traducirse del italiano como “pero ¿qué dices?”.
Su inolvidable paso por la televisión estadounidense
Topo Gigio alcanzó una enorme popularidad en Estados Unidos durante las décadas de 1960 y 1970 gracias a sus recurrentes apariciones en The Ed Sullivan Show.
Allí construyó una particular relación televisiva con Ed Sullivan.
Una de las escenas características encontraba al pequeño personaje vestido con pijama, pidiendo su tradicional beso de buenas noches al conductor.
Según recordó Ron Simon, curador principal del Paley Center for Media, el ratoncito conseguía mostrar una faceta diferente del reconocido presentador estadounidense.
“Había una simplicidad y dulzura en Topo Gigio que atraía a todos”, señaló.
De un astillero al mundo del espectáculo
Giuseppe Mazzullo nació el 6 de junio de 1926 en Santo Stefano di Briga y fue uno de los cinco hijos de Domenico y Antonina Busà Mazzullo.
Durante su juventud estudió en una escuela técnica y llegó a trabajar como operador de torno en los astilleros cercanos de Messina.
Al mismo tiempo comenzó a alimentar su pasión por la actuación integrando un grupo de teatro aficionado que se presentaba en una iglesia local.
En 1950 se graduó de una escuela de teatro dramático de Milán y apenas dos años después ya participaba en la cadena de radio italiana RAI.
Aquello sería el comienzo de una extensa trayectoria artística.
Una carrera junto a grandes figuras
Su trabajo como Topo Gigio también le permitió compartir escenario con reconocidas personalidades italianas.
Junto a Raffaella Carrà interpretó el número musical Strapazzami di Coccole (“Consiénteme con mimos”) y también realizó, caracterizado como el famoso ratón, una particular versión de Strangers in the Night.
Mazzullo finalmente dejó de interpretar a Topo Gigio en 2006.
Durante sus últimos años continuó ligado al arte y se dedicó a dirigir un teatro y una escuela de actuación en Messina.
“Topo Gigio es la alegría de vivir”
A poco de cumplir un siglo de vida, Mazzullo todavía hablaba del personaje con el que compartió buena parte de su trayectoria.
“Para mí, Topo Gigio es la alegría de vivir”, expresó en una de sus últimas entrevistas.
Y resumió lo que aquel pequeño ratón había significado en su propia vida: “Fue el instrumento que me permitió sacar la mejor parte de mí: la parte más auténtica, la parte más cercana a lo divino”.
Con su muerte a los 100 años, se despide la voz más emblemática de un personaje que atravesó fronteras y generaciones y que quedó instalado para siempre en la historia de la televisión.






