El 16 de enero de 1986, la vida de Gabriela Ceppi, de 15 años, se truncó de manera trágica cuando viajaba junto a dos amigos en un Fiat 600 desde Carlos Paz hacia Córdoba. El vehículo sufrió la pinchadura de un neumático a la altura del Polígono de la Fuerza Aérea, obligándolos a detenerse en la banquina a la espera de asistencia.
El falso auxilio y el secuestro en la ruta
Un automovilista identificado como Roberto José Carmona se detuvo con el aparente propósito de brindar ayuda. Sin embargo, tras descender del rodado, extrajo una pistola calibre 9 milímetros para amenazar a los jóvenes, redujo a los dos acompañantes en un campo cercano y escapó llevándose a la adolescente cautiva.
La investigación y la captura en La Plata
Los amigos de la víctima dieron aviso a la Policía de Córdoba, activando un intenso operativo coordinado por la Comisaría Décima y la División Protección de las Personas. Un dato clave aportado por los testigos fue un tatuaje con la inscripción “Rocky” en el antebrazo del agresor. Casi un mes después, el 11 de febrero, Carmona fue detenido en La Plata tras cometer nuevos asaltos, momento en el cual se secuestró una campera perteneciente a la víctima.
La confesión del crimen y la escalada criminal
Durante su traslado a territorio cordobés, el delincuente admitió el homicidio y guio a los efectivos hacia un camino rural próximo a la Ruta 9, donde hallaron el cuerpo sin vida de la menor. Por este hecho fue condenado a reclusión perpetua en agosto de 1986, aunque años más tarde sumaría nuevas condenas por crímenes cometidos en prisión y un nuevo asesinato perpetrado en 2022 durante una salida transitoria.






