La actividad metalúrgica argentina continúa sin encontrar señales claras de recuperación. Durante julio registró una mejora mensual de apenas 0,1%, pero cayó 4,4% frente al mismo mes de 2025 y acumula una contracción del 5,5% en lo que va de 2026.
Los números surgen del último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (Adimra), que además encendió una señal de alerta sobre uno de los principales indicadores del sector: el uso de la capacidad instalada.
En julio se ubicó en apenas 39,2%, seis puntos porcentuales por debajo del nivel registrado un año atrás. En términos prácticos, seis de cada diez máquinas permanecen paralizadas.
Los principales sectores continúan en rojo
El deterioro alcanzó a buena parte de los rubros estratégicos de la industria. Bienes de Capital registró una caída interanual del 9,5%; Equipos y Aparatos Eléctricos, del 4,3%; Equipamiento Médico, del 3,9%; Carrocerías y Remolques, del 3,4%; Otros Productos de Metal, del 1,7%; y Fundición, del 1,5%.
Autopartes fue la excepción durante julio, con un crecimiento mensual del 1,9%. Sin embargo, el segmento todavía acumula una caída del 3,1% durante el año.
El panorama tampoco mejora al observar las cadenas de valor. Por segundo mes consecutivo, todas mostraron números negativos: Consumo Final (-9,6%), Construcción (-8,2%), Agrícola (-7,9%), Minería (-6,4%), Petróleo y Gas (-4,4%), Energía Eléctrica (-3,2%), Alimentos y Bebidas (-2,6%) y Automotriz (-1,1%).
El presidente de Adimra, Elio Del Ré, señaló que la producción continúa sin mostrar “una recuperación significativa” y advirtió que los niveles de utilización de la capacidad instalada permanecen en valores históricamente bajos.
Caídas en las provincias y preocupación por el empleo
El retroceso también se hizo sentir en las principales provincias metalúrgicas del país.
Córdoba presentó la mayor caída, con un 7,9% interanual, principalmente por el desempeño de la maquinaria agrícola y las autopartes. Le siguieron Buenos Aires (-5,8%), Mendoza (-4,6%), Entre Ríos (-4,2%) y Santa Fe (-3,8%).
La situación comenzó además a reflejarse en el mercado laboral. Según Adimra, el empleo metalúrgico cayó 2,2% frente a julio del año pasado y 0,2% respecto de junio.
Las expectativas empresariales tampoco anticipan un cambio rápido de escenario: siete de cada diez compañías del sector no esperan mejoras en sus niveles de producción durante los próximos tres meses.
Así, pese al mínimo avance mensual registrado en julio, la industria metalúrgica continúa transitando un 2026 marcado por menor producción, capacidad ociosa elevada y escasas expectativas de recuperación en el corto plazo.






