La inflación correspondiente a abril fue del 2,6%, marcando una desaceleración de 0,8 puntos porcentuales en comparación con el 3,4% registrado durante marzo. Con este resultado, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) mostró un alivio en la evolución mensual de los costos, quebrando la tendencia de incrementos sostenidos que se venía manifestando desde principios de año. En términos interanuales, la cifra alcanzó el 32,4%, mientras que el acumulado en lo que va de 2026 se posicionó en un 12,3%.
El informe oficial del Indec señaló que los mayores aumentos del mes estuvieron impulsados principalmente por los precios Regulados, que avanzaron un 4,7%. Este incremento se explica por los ajustes aplicados en el transporte público, las tarifas eléctricas y diversos servicios esenciales. Por otro lado, la inflación núcleo se ubicó en el 2,3%, reflejando principalmente subas en los contratos de alquileres, servicios vinculados a la vivienda y el sector gastronómico.
En lo que respecta a la división por rubros, Transporte lideró las subas con un 4,4%, seguido de cerca por Educación, que registró un 4,2%. En contraste, el sector de Alimentos y bebidas no alcohólicas presentó una suba mucho más moderada del 1,5%, situándose como uno de los segmentos de menor variación en el periodo analizado. Asimismo, los precios estacionales no mostraron cambios significativos debido a que los aumentos en ciertos productos fueron compensados por la baja en el rubro turismo y frutas de estación.
Desde el Ministerio de Economía destacaron que se trata del índice más bajo de los últimos meses, lo que refuerza las expectativas oficiales de profundizar el proceso de desinflación. No obstante, especialistas del sector advierten que aún persisten desafíos estructurales, especialmente vinculados a la actualización de las tarifas y factores externos que podrían condicionar las proyecciones económicas para el segundo semestre del año.






