Las mediciones del sector privado señalan que la inflación de octubre se encamina a ubicarse cerca del 2%. A pesar de los pronósticos oficiales, los relevamientos de consultoras económicas advierten que las subas en alimentos y bebidas —que acumulan seis semanas consecutivas de incrementos— junto al impacto del ajuste en los combustibles sostienen la presión sobre el nivel general de precios.
Alimentos en alza y previsiones del Banco Central
El rubro de alimentos y bebidas registró un incremento promedio del 4,4% en cuatro semanas. Según la consultora LCG, los mayores aumentos se detectaron en verduras con el 7,9% y panificados con el 5,9%. Por su parte, el Banco Central (BCRA) remarcó en su Informe de Política Monetaria que, si bien la inflación promedio del tercer trimestre se ubicó en 1,9%, existen factores estacionales en la carne y subas en tarifas que podrían generar tensiones alcistas hacia el cierre del año.
Impacto en el consumo e indicadores sociales
El ritmo inflacionario continúa afectando la capacidad de ingreso de las familias. Relevamientos de opinión pública reflejan que más del 65% de la población cubre sus gastos de primera necesidad hasta el día 20 de cada mes, al tiempo que la morosidad familiar en el crédito trepó al 12,9%. Frente a este escenario, la administración nacional ratificó la vigencia de su programa económico basado en el equilibrio fiscal.






