La inflación de octubre de 2026 se encamina a cerrar cerca del 2% en la Argentina, de acuerdo con las estimaciones de distintas consultoras privadas. Los aumentos en alimentos y bebidas, junto con el impacto de los combustibles, aparecen entre los principales factores que presionan sobre los precios, aunque algunos relevamientos detectaron una desaceleración durante las últimas semanas.
A pocas horas de finalizar el mes, las mediciones anticipan un resultado similar al registrado en septiembre, cuando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) alcanzó el 1,9%.
Uno de los datos que genera mayor preocupación es la evolución de los productos de consumo cotidiano, especialmente aquellos que forman parte de la canasta básica de los hogares.
Según la consultora LCG, los alimentos y bebidas acumularon ocho semanas consecutivas de aumentos, una tendencia que refleja la persistencia de las presiones sobre los precios en las góndolas.
Sin embargo, el último informe también mostró que los incrementos comenzaron a perder intensidad.
Durante la cuarta semana de octubre, los productos relevados registraron una suba del 0,2% semanal, mientras que el promedio de inflación de las últimas cuatro semanas descendió hasta el 2,7%, es decir, 1,1 puntos porcentuales menos que en la medición anterior.
En tanto, la variación acumulada desde el comienzo del mes alcanzó el 1,6% en la comparación punta a punta.
Qué alimentos aumentaron más y cuáles registraron bajas
El relevamiento de LCG permitió identificar diferencias importantes entre los distintos productos que integran la canasta alimentaria.
Los panificados encabezaron los aumentos de la última semana, con una suba del 2,4%, seguidos por las bebidas, que registraron un incremento del 0,9%.
En contrapartida, las carnes y las verduras presentaron bajas que contribuyeron a moderar el resultado general.
Pese a estas reducciones puntuales, los alimentos continúan mostrando una tendencia ascendente que repercute directamente en los gastos habituales de las familias.
Por su parte, el economista Gonzalo Carrera, de la consultora Equilibra, señaló que las mayores variaciones detectadas durante octubre no se limitaron al rubro alimenticio.
“Lo que más nos subió por ahora fueron verduras, ropa, transporte público y medicamentos. Nafta sumó algo, pero por ahora debajo de la inflación general”, explicó.
De esta manera, los relevamientos muestran comportamientos diferentes según la consultora, el período analizado y los productos incluidos en cada medición.
Otro de los elementos que incide sobre el índice es el aumento de los combustibles registrado hacia fines de septiembre, cuyo efecto se traslada parcialmente a los precios de octubre.
A esto se suman los ajustes en servicios regulados, que también pueden influir en el resultado mensual.
Qué anticipa el Banco Central para los últimos meses del año
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) analizó la evolución de los precios en su último Informe de Política Monetaria (IPOM) y señaló que la inflación promedio mensual del tercer trimestre se ubicó en el 1,9%.
“La inflación promedio mensual se redujo en el tercer trimestre del año, en línea con lo previsto en el IPOM anterior”, sostuvo la entidad.
Además, indicó que la inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles y los precios regulados, descendió hasta el 2% mensual.
No obstante, el organismo advirtió que existen factores capaces de generar nuevas presiones durante el último tramo de 2026.
Entre ellos mencionó los aumentos estacionales de la carne vacuna, los ajustes en tarifas de gas y la evolución de los combustibles.
“Durante el cuarto trimestre, la estacionalidad desfavorable del precio de la carne vacuna y la aceleración de ciertos ítems regulados podrían generar presiones transitoriamente alcistas sobre la inflación”, indicó el Banco Central.
El informe también destacó que la carne suele experimentar incrementos durante noviembre y diciembre, aunque estimó que podrían ser menores a los registrados entre fines de 2025 y comienzos de 2026.
En relación con las tarifas, la entidad mencionó el efecto de la reducción de subsidios por Zona Fría y los posibles movimientos del precio internacional del petróleo.
A pesar de estas advertencias, el organismo mantiene una perspectiva de desaceleración para los próximos meses, apoyada en la política fiscal y monetaria y en una menor inercia de precios y salarios.
En cuanto a las proyecciones, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) difundido por el BCRA estimó una inflación del 1,7% para octubre, 1,6% para noviembre y 1,8% para diciembre.
Estas previsiones se ubican levemente por debajo de las mediciones privadas más recientes para octubre, que apuntan a un cierre cercano al 2%.
Cabe recordar que septiembre registró una inflación del 1,9%, con una aceleración de 0,2 puntos porcentuales respecto de agosto, y que el aumento acumulado de precios durante los primeros nueve meses del año llegó al 23,6%.
Si las estimaciones para el último trimestre se cumplen, la inflación anual podría ubicarse alrededor del 30%.
Por el momento, los economistas coinciden en que los precios continúan aumentando, aunque a un ritmo considerablemente menor que en otros períodos, y que el comportamiento de los alimentos será determinante para conocer la evolución del costo de vida durante los próximos meses.
El dato definitivo de octubre se conocerá cuando el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publique el próximo Índice de Precios al Consumidor.






