El Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el Indec registró un incremento del 1,9% en septiembre, lo que representó una leve aceleración de dos décimas respecto al mes anterior. Según el análisis del profesor de la Universidad del CEMA Federico Pablo Vacalebre, este repunte marginal estuvo explicado por el comportamiento de los componentes estacionales y regulados, evidenciando los desafíos que presenta la última etapa del proceso de desinflación.
A contramano del índice general, la inflación núcleo se moderó hasta el 1,7%, marcando una baja de una décima frente a agosto. Sin embargo, el informe advierte sobre la persistencia inflacionaria anclada en los servicios, que aumentaron un 2,4% mensual y acumulan una suba del 30,2% en lo que va del año. “La inflación remanente es, en lo esencial, una inflación de servicios indexados”, destacó el especialista, al señalar que la indexación y la recomposición tarifaria pendiente continúan operando como un piso difícil de perforar para el programa económico.
En el plano financiero y cambiario, el Tesoro logró una renovación del 136% en la primera licitación del mes, colocando títulos con vencimiento posterior a las elecciones. Por su parte, el Banco Central recuperó dinamismo en la acumulación de divisas durante octubre, superando los 983 millones de dólares en compras. No obstante, el informe concluye que el esquema vigente choca con un límite estructural, donde cada punto adicional de baja inflacionaria exige un costo cada vez mayor sobre la actividad económica y el nivel de empleo.






