La investigación judicial en torno al hallazgo de restos óseos humanos en el cauce del río Dulce, a la altura del barrio La Católica, ha ingresado en una fase de definiciones a partir de los últimos anticipos forenses y los peritajes científicos en curso. En diálogo con Radio LV11 y Nuevo Diario, el abogado penalista a cargo del caso, Dr. Raúl Ducca, detalló que las pericias antropológicas preliminares ya permitieron establecer de forma fehaciente que las piezas óseas corresponden a un individuo de sexo masculino, cuyo rango etario se ubica entre los 40 y los 60 años de edad. El hallazgo original, registrado durante el pasado mes de mayo, incluyó además una soga pendiendo de un árbol en una zona montuosa, prendas de vestir y documentación civil dañada por el agua y la arena.
Indicios de identidad y peritajes científicos avanzados
La principal hipótesis de la instrucción gira en torno a un vecino de la zona con problemas de consumo que se encuentra desaparecido desde hace varios meses. Con el objetivo de corroborar el lazo biológico, el Laboratorio de Genética Forense avanza en el cotejo de las muestras extraídas de la maxila y la mandíbula recuperadas con el perfil genético de la madre del ciudadano ausente. En paralelo, el Dr. Ducca precisó que la semana pasada se completó un estudio de alta complejidad sobre el Documento Nacional de Identidad (DNI) secuestrado, el cual resultaba inicialmente ilegible por la acción de la humedad tras permanecer sepultado bajo el lodo fluvial. Se estima que los peritos informáticos y documentológicos lograrán recuperar datos filiatorios de la tarjeta plástica en un plazo aproximado de veinte días.
Contención familiar y descarte de hipótesis violentas
Los elementos recolectados en el lugar del hecho guían la causa penal por carriles que, en principio, alejan la sospecha de un homicidio o de una acción criminal de terceros. De acuerdo con el análisis de los testimonios y la disposición de la escena, la representación legal indicó que "las pruebas de la soga pendiendo y los restos debajo precisamente de la soga marcan un camino de que no ha tenido una muerte violenta o traumática". Mientras se aguarda la finalización de los términos biológicos del examen de ADN, que habitualmente conllevan una demora técnica de hasta sesenta días, la querella ponderó la celeridad y la coordinación de la fiscalía interviniente, liderada por la Dra. González Garay, en el despliegue de antropólogos y genetistas destinados a brindar certezas definitivas a la familia.






