Un efectivo de Gendarmería Nacional, acusado de abusar sexualmente de una mujer de 38 años del barrio Almirante Brown, recuperó la libertad este viernes 6 de noviembre tras una audiencia judicial. La excarcelación fue concedida en el marco de una investigación por presunto abuso sexual con acceso carnal, en la que existen dos versiones contrapuestas sobre lo ocurrido en un domicilio de Yanda.
La resolución permitió que el cabo primero Franco Nicolás Melnichuk quedara en libertad, aunque sujeto al cumplimiento de medidas judiciales mientras continúa la investigación.
Si bien trascendió que deberá respetar determinadas condiciones, no se precisaron cuáles fueron las restricciones establecidas durante la audiencia.
La decisión representa un cambio en la situación procesal del acusado, pero no implica el cierre de la causa ni constituye un pronunciamiento sobre su responsabilidad penal.
El expediente continúa bajo investigación para esclarecer las circunstancias del encuentro denunciado y determinar lo sucedido.
Las dos versiones que investiga la Justicia
La causa presenta relatos contrapuestos sobre los hechos ocurridos en un domicilio de Yanda, donde se habría producido el encuentro entre el gendarme y la denunciante.
Por un lado, la mujer, de 38 años y residente del barrio Almirante Brown, denunció haber sido víctima de un abuso sexual con acceso carnal.
Según su presentación, habría atravesado una situación de extrema angustia durante el episodio. Posteriormente, mientras realizaba las actuaciones correspondientes en sede policial, sufrió una descompensación.
Por su parte, el efectivo rechazó la acusación y sostuvo que el encuentro había sido acordado previamente mediante una aplicación de citas.
De acuerdo con su versión, la relación fue consentida, por lo que negó haber cometido el delito denunciado.
Estas declaraciones forman parte de las posiciones que deberán ser evaluadas por la Justicia a partir de las pruebas incorporadas al expediente.
El gendarme también denunció amenazas y una presunta extorsión
Otro de los elementos que agrega complejidad a la investigación es una presentación realizada por el propio uniformado antes de su detención.
Según la información conocida, Melnichuk se había presentado ante las autoridades para denunciar a la mujer y a un supuesto familiar por presuntas amenazas telefónicas y extorsión.
El efectivo sostuvo que habría recibido comunicaciones intimidatorias vinculadas con el encuentro.
Sin embargo, estas acusaciones también deberán ser investigadas y no constituyen, por sí mismas, una prueba que permita confirmar o descartar la denuncia por abuso sexual.
De esta manera, el caso reúne dos relatos enfrentados que deberán ser examinados mediante las actuaciones judiciales correspondientes.
Mientras tanto, la excarcelación dispuesta este viernes permite que el gendarme continúe el proceso en libertad, bajo las medidas establecidas por la Justicia y sin que exista todavía una resolución definitiva sobre los hechos denunciados.






