La pobreza alcanzó al 32,3% de la población argentina durante el primer semestre de 2026, registrando un incremento de 4,1 puntos porcentuales respecto al período anterior. Según los datos oficiales difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la cifra representa a aproximadamente 15,56 millones de personas en situación de vulnerabilidad, mientras que la indigencia escaló al 7,5%, afectando a 3,61 millones de habitantes.
El deterioro de las condiciones socioeconómicas obedeció principalmente a la brecha entre la evolución de las canastas básicas y los ingresos familiares. Durante los primeros seis meses del año, el ingreso promedio per cápita aumentó un 11,5%, quedando marcadamente rezagado frente al incremento del 21,4% en la Canasta Básica Alimentaria y del 19,6% en la Canasta Básica Total, mermando el poder de compra de los hogares.
El impacto social mostró especial severidad en la infancia y en las provincias de la Región Norte. El informe estadístico reveló que el 44,5% de los menores de 14 años se encuentra bajo la línea de pobreza, mientras que a nivel geográfico el Noreste argentino lideró las cifras con un 41,5% de pobreza y un 10,5% de indigencia, marcando los registros más altos de todo el territorio nacional.






