La policía de Marruecos detuvo a 111 personas que intentaban ingresar a Ceuta, territorio español en el norte de África. La operación se desarrolló en medio de un estricto despliegue de seguridad tras la circulación de mensajes en redes sociales que convocaban a un cruce masivo este sábado 15 de agosto.
El operativo en la frontera
Según una fuente del Ministerio del Interior de Marruecos, entre los arrestados figuran 109 migrantes subsaharianos y dos ciudadanos marroquíes, interceptados en la ciudad de Fnideq y sus alrededores. Para dispersar a los grupos que se concentraban en colinas cercanas a la zona fronteriza, las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos.
El gobierno marroquí, que había advertido previamente sobre la persecución penal a organizadores y participantes de estos intentos, intensificó los controles en ciudades como Casablanca, Fez y Kenitra, impidiendo el acceso al transporte público hacia el norte del país. No obstante, algunos grupos intentaron sortear las barreras utilizando rutas de montaña.
Respuesta y despliegue en Ceuta
Por su parte, el gobierno español mantiene un operativo de seguridad que incluye a más de 1.600 agentes en Ceuta. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró que el refuerzo permanecerá en la zona el tiempo necesario para evitar incidentes similares a los ocurridos el pasado 30 de julio, suceso que resultó en decenas de víctimas fatales.
El titular de la cartera de Interior ratificó que los migrantes que ingresen de forma irregular no podrán permanecer en el territorio ni acceder al estatus legal, confirmando que aquellos sin derecho a quedarse serán devueltos a Marruecos. Actualmente, se estima que unos 5.000 migrantes permanecen en la ciudad, muchos de ellos alojados en campamentos improvisados en la playa El Trampolín.






