La recaudación tributaria registró una caída real acumulada del 3% entre enero y septiembre de 2026 respecto de igual período del año anterior, según precisó un informe elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). El relevamiento señala que la velocidad de contracción fiscal podría reducirse en los próximos meses ante la estabilización de la actividad y la finalización de los efectos por reducción de alícuotas en derechos de exportación.
El Impuesto al Valor Agregado (IVA), principal componente de la estructura de ingresos públicos, acumuló una contracción real del 6.5% en lo que va del año. En tanto, las retenciones registraron una baja del 22% interanual real por la rebaja de alícuotas, los derechos de importación cayeron 19.2% y los impuestos internos coparticipados retrocedieron 16%.
En contraste, el impuesto a los combustibles registró el mayor incremento de la estructura, con una suba real del 18.8%, impulsado por el ajuste de la suma fija aplicable por litro de combustible. Por su parte, los recursos destinados a la Seguridad Social —segundo tributo en volumen de recaudación— mostraron una pérdida acumulada del 3% en el período acumulado de nueve meses.
El IVA completó 11 meses de contracción con un matiz en el consumo interno
El IVA alcanzó 11 meses consecutivos de caída interanual global. Durante el mes de septiembre, la recaudación bruta de este tributo tuvo una baja real interanual del 5.8%, desagregada entre una caída del 18% en el IVA Aduana (DGA) y un incremento del 1.7% en el IVA interno (DGI).
El desempeño del componente local representó el segundo registro positivo de los últimos 11 meses, tras la suba verificada en julio, lo que sugiere un estancamiento de la caída del consumo doméstico.
Asimismo, los ingresos vinculados a la Seguridad Social avanzaron un 1.6% interanual en septiembre, cifra vinculada a una leve variación en los salarios reales del sector formal.






